Libby # Soy tu loba…, he nacido de la unión tan especial que formasteis con Noah. Soy la primera de mi especie, pero no la última —dice la voz, y las ganas de vomitar me dominan. —¿Libby, te encuentras bien? —pregunta mi lobo preocupado. —Mamá, estás pálida. Creo que deberías recostarte un poco —alega Sofi. —Estoy un poco mareada y con ganas de vomitar. En unos minutos estaré bien —todo se está saliendo de control. —Recuerda que puedo oler tus emociones y siento que algo no anda bien —dice Noah y no sé cómo ocultarle la verdad. —Prometo que te contaré todo después de la boda, ahora lo principal es mi hija —digo bajito conteniendo las ganas de llorar. —¡Tú eres lo principal, nada es más importante que la luna de esta manada! —gruñe y mis hormonas alborotadas me juegan una mala pasada

