Los movimientos de Lester eran suaves, no quería lastimarla. Sujeta por la cintura guiaba el cuerpo de su chica, era muy estrecha por dentro y eso lo enloquecía más de lo que ya estaba. Busco los labios de su novia, tomando su mentón con las manos para mantenerla pegaba a su boca. Los gemidos de esta se hicieron más intensos, Lester la penetraba con más urgencia. Sus cuerpos sudaban a mares bajo el intenso resplandor del sol. El oleaje de la marea ayudaba bastante, le permitía llegar mucho más profundo en el interior de ella. Hasta que sintió como las paredes vaginales de Casiopea contraerse, dejando salir su lado salvaje. La chica gemía de placer. Subiendo y bajando rápidamente sobre su pene… aferro ambas manos sobre sus hombros mientras se corría sobre él. Lester pudo sentir como un l
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