No me doy cuenta que estoy llorando hasta que una lágrima cae en la hoja. ¡Demonios! Me limpio las mejillas antes de levantarme y caminar hacia la puerta donde el administrador me espera. -Gracias. -doy uno paso pero me impide salir. -¿A donde va? -sonríe abiertamente.-aún no le enseño la otra parte...-entra nuevamente en el lugar y camina hacia el pasillo que lleva a las habitaciones. -¿viene?- dudo unos segundos pero lo sigo a paso de muleta. -Créame que no quiero ver otro sobre blanco con alguna carta suya. -se detiene frente a la biblioteca y me abre la puerta. -Adelante...-nuevamente dudo unos segundos pero entro despacio. -me pidió que le dijera que esto queda en sus manos. -cuando alzo la vista del suelo y observo la habitación, me tambaleó en mi sitio pero me logro sujetar a t

