Mientras Mark fue hacia ella yo seguí a mi rollo, bailando y divirtiendome, me bebí todo el líquido del vaso y me acerqué donde estaban las botellas de licor para ponerme un poquito más a lo que Claire me ayudó sonriendo. Me subí a una de las mesas casi cayéndome de lo borracha que estaba pero me dio igual viendo como Mark y kim se acercaban a mi.
— ¿Qué estás bebiendo Elizabeth? -- me preguntó Kim
— No lo sé, me lo ha dado Claire pero está muy bueno, ven sube conmigo vamos a bailar, se ve mucha gente desde aquí -- le respondí
— Eli, tira ese vaso enseguida seguramente la puta de Claire te ha puesto droga en la bebida, tíralo pero ya – me dijo
— Pero que dices Kim, está buenisimo toma pruébalo – contesté, ofreciendole mi vaso para que bebiera
Kim intentó quitarme el vaso, pero para que no me lo quitara me bebí el líquido que quedaba de una vez, pero tal fue el subidón que me dio, ya que empecé a bailar sin cesar viendo como flashes por todos sitios mientras la gente me animaba para que me desnudara quitando solo el top que llevaba dejando mis pechos a la vista de todos, porque lo único que escuchaba eran gritos y flashes hasta que sentí unos fuertes brazos en mis rodillas que doblo mi cuerpo como si fuera una bolsa de patatas sacándome de la sala mientras yo le daba patadas y puñetazos para que me soltara, pero lo único que conseguí fue vomitarle en la camisa y los pantalones por la parte trasera.
— Quieres dejarme en el suelo ya — grité
— Tú te vienes conmigo y punto asi que callate – escuche la voz de Mark
— Sí porque tú lo digas, suéltame mamón – contesté
Entrelazo sus dedos con los míos lo cual me hizo contener la respiración haciéndome sentir una corriente eléctrica por todo mi cuerpo sintiendo en mi corazón como se disparaba mi pulso a cien por hora. Mientras caminaba Mark escuchábamos a la gente que se cruzaba con nosotros hablar y reírse por como me tenía cogida en su hombro, pero me daba igual yo levantaba la cabeza riéndome de ellos y los saludaba dejándolos perplejos cuando les sacaba la lengua, estaba tan borracha y colocada por las anfetaminas que no me preocupaba de esas tonterías ¿creo?. Cuando llegamos a mi dormitorio Mark cerró la puerta con el pie poniendo después el cerrojo en ella, ¿sería para que no entrara ningún curioso? Me pregunté, riéndome sin poder evitarlo.
— Uhhhhhh, alguien se quiere follar a alguien – le dije riendome
— Yo no follo con borrachas aunque seas mi amiga –me contestó
Me dejó caer encima de la cama y mis pechos botaron quedandose él mirándome con deseo, intente levantarme cogiéndome a sus brazos pero estaba tan torpe que en vez de levantarme lo tumbe a él encima mia. Al caer encima mia puso sus manos a cada lado de mi cabeza mirándome con esos ojazos tan azules y profundos que tenía, mientras sus labios estaban a tan solo unos centímetros de los míos. Me quedé por un momento seria mirándolo :
— Hola me llamo Elizabeth – le dije y solté una carcajada, pero como él no se reía me quedé otra vez seria mirando sus profundos ojos azules que estaban atravesando mis castaños ojos como afilados cuchillos, mientras él miraba también mis labios haciéndome desear besarlo.
Mordió el lóbulo de mi oreja derecha, mientras su mano acarició mi pecho izquierdo y su pulgar acarició mi pezón haciéndome reír todavía más por sentir unas graciosas cosquillas.
— Shhh no te rías que se que te gusta – me decía Mark
— Es que me estas haciendo cosquillas – le dije riendo
Mark bajó después su boca hasta mis pechos haciendo que gimiera, subiendo después sus labios a los míos, apretando su boca mientras nuestras lenguas jugaban y bailaban dentro de nuestra cavidad, pareciendo dos serpientes juguetonas que se buscan, enrede mis dedos en su pelo mientras nuestros cuerpos se encajaban perfectamente rozando nuestros sexos con deseo. Apartó sus labios de los míos mordiendo después suavemente mi cuello, acarició suavemente con sus manos mis pechos haciéndome mojar mi tanga y deseando que me hiciera suya aunque yo aún era virgen, pero él no lo sabía. Aunque se lo dije varias veces, Mark no me quiso hacer caso ya que seguramente en ese momento él estaba más caliente que yo, asi que siguio besando y acariciando mi cuerpo, me quito los pantalones y el tanga pero tuve que incorporarme enseguida vomitandole a él encima manchando toda su ropa. Me quedé mirándolo viéndole la cara que se le quedó doblando mi cuerpo en la cama riéndome sin poder evitarlo y sin poder parar al ver el semblante de su cara tan serio que estaba y como me miraba.
— No te rías Elizabeth, ¿ahora que voy a hacer? Eres muy mala persona y voy a hacer que te arrepientas por esto – me dijo muy enfadado
Yo no podía para de reirme, me doblaba cada vez más en la cama riéndome de él, al ver lo serio que estaba mirando su ropa vomitada por mi, hasta que de pronto lo vi desnudo. Me senté en la cama con la boca abierta mirando lo erecto que estaba y su grande m*****o, pues yo la tenía en la misma cara. Mire hacia arriba mirando esos pectorales bien marcados, sus brazos anchos y fuertes, vamos que tenía un cuerpazo para jugar con él y comérselo, pero estaba muy mareada y además ya me empezaba a encontrar mal.
— Mark por favor dime, que eso tan largo y tan gordo que me apunta en la cara ¿es lo que pienso que es? porque nunca he visto uno igual jajajajaja – le dije riendome
La cara de él era un mapa, estaba tan enfadado que puso su frente en mi frente hasta quedarnos los dos tumbados en la cama quedando él encima mia.
— Eso es una polla Elizabeth y mide veintidós centímetros, sirve para dar placer a las chicas descaradas como tú – me dijo
— Ahh ya como en la película entonces, si tú tienes pene yo tengo que tener vulva ¿no? jajajja , no puedo Mark que risa lo siento, creo que estoy borracha de verdad – le dije