La sangre se escurrió por todo el suelo, yo no paraba de llorar mientras alzaba la cabeza de mi amado. Leonardo de pronto empieza a vomitar sangre de la boca. Lo único que pude hacer fue gritar para que alguien me pudiera ayudar. Para mi pasaron años, pero fueron segundos en los que apareció Vega junto con los demás guardaespaldas, para auxiliar a Leonardo. Entre los tres lo cargaron para llevarlo al helicóptero de Hunter. Yo corrí tras de ellos mientras mis manos y todo mi cuerpo, estaba lleno de sangre. Vega tomo el control del helicóptero, logrando manejarlo mientras encontraba señal para poder contactarse con un hospital, lo que le fue bastante fácil, así que se nos permitió aterrizar en uno de los mejores hospitales de New York. La vida de mi amado Leonardo estaba pasando enfrente

