31. Agonizar

2434 Palabras

Alejandro. La oficina estaba especialmente silenciosa esa mañana, como si incluso las paredes fueran cómplices de mi resolución de mantener distancia. Llevaba días convenciéndome de que debía controlarlo, de que lo nuestro no podía seguir siendo lo que fue en aquel viaje. Necesitaba mirarla como una amiga, algo que nunca había sido fácil, pero que en esos momentos parecía tan imposible como intentar apagar un fuego con mis propias manos. Me ajusté la corbata y me enderecé en mi silla, la rutina me ayudaba a no pensar, a mantener cada detalle de ella en un rincón seguro de mi mente, uno que no afectara mi concentración. Había algo en Sofía que desafiaba cualquier decisión que yo tomara. Aun cuando decidía no verla, bastaba con una casualidad para que nuestras miradas se cruzaran en la o

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR