Mientras observaba el mar apoyada en una baranda metálica que era el marco de una estructura vidriada sobre la cual se encontraba el límite de la casa, que delimitaba con el mar, Valentina se preguntaba que hacía allí. La casa era una construcción increíble que seguramente habría salido carísima. Y todavía aún estaba descubriendola. La construcción tenía pisos en mármol italiano combinado con estructuras de madera, una cava de vinos en la hermosa cocina abierta y una vista al mar increíble que se observaba desde casi cualquier ventana de la mansión de Jay sobre la playa de Malibú. A un lado tenía una pequeña piscina que se iluminaba por la noche y del otro un jacuzzi que estaba bajo un pequeño techo mientras a un costado tenía un pequeño solarium con unas reposeras. Adentro todo estaba

