"Querido Jay: Hay tantas cosas para decirte y a la vez me faltan las palabras. Recuerdo ese día que me desperté por primera vez en tu cama. A pesar de que debía sentir temor, y quizá algo de recelo tuve, en el fondo me sentí protegida y resguardada. Y eso no cambió para nada en es estos más de dos meses que pasamos juntos. Cuándo me dijiste lo que me dijiste hace algunas noches no tuve el valor de contestarte. Yo también te quiero Jay...pero creo que aún no estoy preparada para esto. Y sí lo admito, soy una cobarde. Me gustaría ser como mi hermana Chiara y que no me importara nada de lo que dijese el resto, pero yo no soy así. Se que te costará entenderlo, siempre fui lo que los demás querían: mí padre, mí hermano mayor y Gian. Siempre actué de acuerdo a lo que la sociedad esperaba

