Giacomo. Se revuelve inquieta entre las sabanas. Acaricio su cabello. Lo mejor que puedo hacer es enviarla lejos, así podrá recuperarse, tener a su bebé y prepararse para la vida sin Claudio, ha estado peligrosamente cerca de mí, ya le he hecho suficiente daño. Es hermosa, es la mujer más hermosa que he tenido entre mis brazos después de Sienna. Me abrazo a ella y cierro los ojos, su olor y su calor me llevan a un lugar que desconocía, no sé qué me pasa con Isabella, pero no puedo pasar más tiempo con ella para averiguarlo, debo dejarla ir o me enviciaré de ella. Se revuelve nuevamente, abre los ojos, me sonríe. —¿No puedes dormir? —Sí que puedo, pero no quiero. —¿Y eso? ¿Por qué no quieres? —Pronto te irás y ya no veré tu culito redondo, me recreo viéndolo mientras tanto. Se e

