Salgo de la piscina y sacudo el cabello, sé que me están mirando, hay hombres y mujeres alrededor de la casa, me pregunto si los negocios de Giacomo son legales, porque tienen todo el aspecto de no serlo, lamentablemente no supe nunca nada él. Ahora al menos conozco el motivo de su odio, su hermano acabó con la mujer que amaba y lo dejó en la calle, sigo sorprendiéndome de las cosas que es capaz de hacer Claudio aun cuando me mantuvo encerrada sin comida, ni bebida. De no ser por el rescate de Giacomo, seguiría encerrada. Sacado la cabeza esperando que esos recuerdos se vayan pronto, decidí aceptar recibir terapia con la persona que me recomendó Giacomo, decidí que de esta situación saldría fuerte. Repaso el lugar con la vista y lo veo bebiendo con un par de hombres cerca de la entrada

