O buscaba a Claudia y mucho menos vivía pendiente de lo que hacía, incluso hubo días en los que la veía y solo le daba los buenos días y nada más, no entablamos conversaciones de larga duración y mucho menos personales, ya había sabido lo suficiente de ella y así estaba bien, no permitía que mis empleados, subordinados e incluso amigos supieran de mi vida, era reservado con todo lo que tuviese que ver con mi vida personal y privada. Al ser joven y millonario, siempre tenía la posibilidad de estar con las chicas más hermosas y la que me llamase la atención la convencía de llevarla a mi cama, y así había sido en todas las ocasiones que me había provocado estar con una mujer, pero con Claudia se trataba de algo distinto, no era tanto una atracción s****l, sino que podía decir

