Las cosas siempre pasan por algo, tal vez eso de que el destino nos juntó y nos quería ver juntos era sólo una ilusión, o quizá sólo teníamos que estar juntos para darnos cuenta de que lo nuestro funciona mejor estando separados. Desde que llegué a casa no he dejado de llorar, mi nana es mi pañuelo de lágrimas, ella siempre está cuando más la necesito sin necesidad de decirle que me pasa. —Voy a esperar por ti aunque dejes de amarme —Olvídate de mi Jeon, de todo lo que vivimos juntos, hazlo como antes, piensa que vivimos un bonito sueño, es lo mejor —¿Nana, por que tenemos que sufrir tanto? —Mi niño, aveces en la vida debemos enfrentar muchas cosas para ser fuertes, debemos darnos cuenta que la vida no es fácil para nadie —Pero porque a las personas tan buenas siempre les pasan cosa

