Elliot regresó a la mansión Harris, hasta el día martes por la noche, sí por él hubiera sido, se habría quedado algunos días más, pero tenía asuntos urgentes en su emp resa, así que de mala gana regresó a la mansión, sí al menos Emma fuera más apasionada, él no tendría que buscar por fuera lo que en su casa no encontraba. Era lógico que a ella no la trataría con tanta crueldad, pero sí ella mostrara un poco de interés, la enseñaría a divertirse a su manera. —Hola, preciosa, ¿Me has extrañado? —Hola, Elliot, qué bien que ya has llegado. —No es la mejor manera de recibir a tu esposo, deberías recibirme cuando menos con un beso. La chica se acercó para darle un beso en la mejilla, cuando iba a alejarse, él la tomó por la barbilla para besarla en la boca, no tenía idea de cuánto le desag

