Zigor apretó los labios cuando el Dios desapareció con una pregunta que se repitió en su cabeza, y a las conclusiones que podía llegar era que era una deidad que le gustaba jugar, que todo lo que estaba haciendo era para conseguir algo. ¿Qué era exactamente lo que pedía él? Sus ojos fueron hacia los de su hermana, estaba igual de seria, se acercó y le dio un rápido recorrido para verificar que ella estuviera bien, y agradeció, aunque sabía que su hermana hasta el final se defendería. Había llegado a la casa de su hermana porque se había enterado que estaba saliendo con alguien, y aunque su vida privada no le importaba, el hombre que la había atacado mencionó que se le vio con el Dios, no tuvo que ser tan inteligente para saber que Erein andaba cerca de Agni, la pregunta era ¿por qué?

