Capítulo 3: Un chico más

1487 Palabras
-Aron- Rodeo las rocas que forman una pequeña cascada para adentrarme a la parte alejada del pueblo. Hay cabañas aquí, no se cuantas en total, en cada una habitan 2 de nosotros. Entro en la mía para encontrarme con Damon acostado sobre el sofá. - Casi que no llegas hombre – se sienta y posa su mirada en mi mientras me dirijo al espejo a limpiar los moretones - ¿Qué putas traes en los ojos? - Son lentes - respondo sin despegar la vista del espejo - ¿Y porque te pusiste eso? - Para evitar – termino con los de la mandíbula y paso a limpiar la pequeña marca en mi frente – Sabes lo que implica que la gente afuera vea el color de nuestros ojos no podía arriesgarme. - ¿Y… ya sabes quien es? – se levanta del sillón y se dirige a la cocina. - Es una Harris, no se su nombre pero estoy seguro de que lo es. - ¿Como? – dice desde la cocina y voy en busca de traste de los lentes nuevamente para retirarlos de mis ojos -Vi a Wilson llegar una hora después de “irme” – recalco la palabra ya que no me fui en realidad - ¿Ósea que es la chica que buscábamos? – sale de la cocina, trayendo con él un plato de fideos - Es como su abuelo, no vamos a poder hacerlo tan fácil. Termino de retirar los lentes dejando mis ojos descubiertos, parpadeo un poco antes de volver la vista al espejo revisando su peculiar color, mi ojo derecho esta de su color natural, café oscuro, mientras que el izquierdo mantiene un color miel, bastante claro casi amarillo. Todos aquí los tenemos igual, el derecho de color natural mientras el izquierdo es amarillo, en el caso de unos pocos (como él de Damon) rojo. - ¿Porque usar lentes grises y no simplemente ponerte una café en el izquierdo? - Exclusividad – doy una sonrisa ladina a través del espejo - En fin… creo que deberíamos hablarlo con Alfred pero aún no, no estamos seguros si es a quien buscamos. – hace una pausa mientras da un bocado y traga. Damon es quien me trajo hasta aquí, sin él no se que sería de mi vida y me refiero a que no se si sería más fácil o más… complicada >> Intercepte una de las llamadas de Wilson hace unos días, hablaba con una chica y esta le decía que se iba a quedar 2 semanas ¿crees que pueda ser ella? - Es muy probable - me retiro la camisa ya que el calor en esta parte del bosque es demasiado fuerte - ¿guardaste algo de pasta? - Claro, si soy el cocinero aquí ♡♡♡ -Amaris- Mis padres vinieron a almorzar conmigo, papá quedó impresionado y mamá se puso nostálgica al ver la cabaña limpia y con ese ambiente hogareño que solía tener. Almorzamos en el pórtico, estuve un tanto inquieta en que fueran a notar la cámara, pero, o no la vieron o no le dieron importancia. Hablamos de cosas tribales, desde mi trabajo hasta comentarles sobre Dev, papá, sin dejar sus celos pregunto el porque no se los había dicho antes y que lo quería conocer, a diferencia de mamá que quedó encantada porque por unos instantes creyó que… me gustaban las mujeres. Cuando mis padres se fueron llame a Devan y hablamos de como fue mi día y el suyo, incluso todo iba bien hasta que le conté sobre el chico de la mañana -¿Lo dejaste entrar a tu casa estando sola? – pregunta en un tono sugerente - ¡Claro que no! Por quien me tomas – me siento junto a la maleta para sacar una pijama – Solo estuvo unos minutos en una banca que hay junto al portón y se fue. -¿Te dijo su nombre? ¿O el porque estaba ahí? - Dijo que se llamaba… lo olvidé Si, aparte de distraída tengo mala memoria cuando no se trata del trabajo. >> Pero recuerdo que dijo que lo habían golpeado y al huir llegó a ese árbol -No se Amaris, no me parece real eso. - Fue lo que dijo – pongo el móvil en altavoz sobre la mesa de noche junto a la cama y Procedo a quitarme los vaqueros – además te explique de los moretones en la cara ¿como no va a ser real eso? -Umm no lo sé Dejamos el tema de lado y le hablo del almuerzo con mis padres. Hablamos una rato más hasta que decide cortar para irse a dormir. Salgo con mi pijama ya puesta, por una botella con agua para volver a la habitación, me siento en la cama junto a mi portátil para revisar correos y las cámaras. Al ver todo normal decido irme a dormir dejando la botella en la mesa de noche. ♡♡♡ - ¿Hola? – pregunto al chico frente a mi. Miro a mi alrededor y sólo logro ver árboles demasiado altos - ¿dónde estamos? - Tu nuevo hogar - ¿De que estas hablando? ¿Quién se supone que eres? - Mi nombre es un enigma, pero soy el único capaz de darte respuestas - ¿Respuestas? ¿A qué? El chico emerge de las sombras dejando ver su rostro. Es mestizo, sus ojos son de un color dorado brillante que lo hace ver espeluznante bajo la luz de la luna - Aun no es momento, debes ser paciente – susurra cerca a mi dando una sonrisa ladina. - No se de que hablas – digo dando un paso atrás. - Con él estás en peligro, Harris – borra la sonrisa dejando un semblante frío que solo lo vuelve más aterrador – debes alejarte de él, antes de que intente alejarte del mundo. - ¿Él? ¿De que… - callo cuando se escucha un estruendo nuestra derecha y ambos giramos la cabeza en esa dirección - Corre, si no quieres que te atrape. - Pero… - ¡CORRE JADE O VAS A MORIR! Sin pensarlo demasiado corro hacia la dirección contraria al sonido y hecho un vistazo hacia atrás para ver si él chico me sigue. Miro nuevamente hacia el frente y veo a una chica de pie a uno metros haciéndome detener, su cabello resalta al ser de un rojo bastante llamativo. -Tic toc Harris– se cruza de brazos y da una mirada de suficiencia - creo que escoges el camino incorrecto. Corro hacia la derecha, dejando atrás todo, aunque haga ejercicio para una mejor resistencia mi respiración se entrecorta rápido y empiezo a perder fuerza en los pies. Notó una cabaña a unos pasos y al llegar a ella golpeó la puerta lo más fuerte que puedo -HOLAAAA – digo intentando no sonar alarmada, y notó una luz encenderse – HOLAAAAA – Digo ahora más fuerte Abren la puerta y sin detenerme a ver quien abre, entró y empiezo a respirar mejor. Me toma unos segundos retomar el control de mi respiración y cuando lo logro, subo la mirada a la persona que abrió Sus ojos cafés no tienen el brillo habitual, ahora son fríos y penetrantes, una mirada muy diferente a la que recuerdo pero se que es él, no me queda ninguna duda. - ¿Sabes que es de mala educación entrar a la casa de un desconocido? – da una sonrisa mostrando sus dientes – Aunque desconocidos no somos ¿verdad amor? Devan camina hacia mi y yo retrocedo presa del pánico - ¿Qué haces aquí? – balbuceo y notó que su sonrisa se agranda - Sorpresa, sorpresa. Sabes no fue muy inteligente de tu parte llegar aquí – sigue avanzando hacia mi mientras retrocedo hasta chocar con una pared La sonrisa de Devan desvanece y mira sus manos, hago lo mismo y las veo llenas de una sangre, de mi sangre. - Perdón – dice y su voz suena completamente diferente – yo… no quería hacerte esto – su mirada sigue en sus manos mientras intento saber lo que ésta pasando. Me despierto de golpe, exaltada, con gotas de sudor por mi frente. Reparo con mis ojos el lugar y notó que me encuentro en la habitación. Nunca había tenido una pesadilla hasta el punto de hacerme despertar aterrada, normalmente eran pesadillas sin sentido, como caer de una gran altura o morir ahogada en un lago de agua naranja. Tomo el celular de la mesa de noche después de unos segundos, veo la hora, son las 3:02. Lo devuelvo a la mesita y toma la botella fe agua dándole un gran sorbo. Logro regular mi respiración y devuelvo la cabeza a la almohada, miro a la nada por unos segundos tratando de recopilar lo que acaba de pasar, no se cuanto tiempo paso así hasta que logro dormirme nuevamente
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