Capítulo 25: Primera Gran Mentira

1701 Palabras

Debí haberlo sabido. Debí haber visto las señales. Mi madre llegó temprano del trabajo el miércoles. Normalmente llegaba a las siete, ocho si había tráfico. Ese día llegó a las cinco y media. Yo estaba en la cocina preparando té cuando escuché su auto en la entrada. Alejandro todavía no llegaba del trabajo—tenía reunión hasta las seis. Estaba sola. Perfectamente inocente. Excepto que no lo estaba. —Hola, mamá. —Sonreí cuando entró—. Llegaste temprano. —Cancelaron mi última reunión. —Dejó su bolso en la isla—. ¿Está Alejandro? —Todavía en la oficina. —Ah. —Me estudió por un momento demasiado largo—. ¿Te preparo té a ti también? —Ya tengo, gracias. —Levantó su bolso de nuevo—. Voy a cambiarme. ¿Pedimos comida más tarde? —Claro. La vi subir las escaleras, algo tenso en sus hombros.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR