Una hora había pasado. Una hora. Bella le había dicho claramente a Luke que a las ocho lo estaría esperando en su casa. Sin embargo, sesenta minutos habían pasado y no había rastros de Luke. Bella tapo sus piernas desnudas con una colcha, llevaba su ropa interior y una larga camisa puesta, esperando por algo que nunca llegaría. Lo sabía, nunca tuvo que pensar que Luke tendría algún tipo de sentimiento por ella. Luke le guardaba cariño, solamente eso. Nada más. Era tan estúpida. Creía que podía separar una pareja chantajeándolo con sexo. Luke era tan jodidamente perfecto y bueno, él no caería en eso. Suspiró, otra hora había pasado, el reloj daba las diez de la noche. Se acostó más en la cama, él no vendría. Perfecto. Sus ojos se estaban cerrando, casi por dormirse. Quería que

