La sensación de cortar los racimos de uvas y sostener los mismos en las manos, es asombroso. Papá parece complacido de la cantidad de personas que han llegado a la villa para participar en la recolección y posterior cata de vinos que dará inicio a una fiesta de celebración. Junto a mí, Jared intenta cortar uno de los racimos sin maltratar las uvas y se ve muy concentrado en su tarea. Cuando se da cuenta de que lo observo memoria con una sonrisa divertid. —Soy un desastre. Niego. —Solo te falta práctica. Miro alrededor al ver a los jornaleros llenar cestas en segundos. —Nos falta práctica —me rio —Solo participamos un poco. Luego nos hacemos a un lado para no estorbarles a los verdaderos profesionales. —Soy un jodido profesional —espeta a unos metros de distancia Dylan. Alondra se

