Él continúo su camino y yo bajé en busca de Bett, salí por la puerta principal y ella se encuentra mirando a su alrededor. Usa un vestido rojo mangas larga y llega a sus rodillas y también usa el cabello recogido, su maquillaje no es tan extravagante. —¡Holaaa! —ella sonrió y se acercó para darme un abrazo el cual yo correspondí. —Hola —nos alejamos y nos miramos. —Andas muy bonita. Le sonreí —Tú también. —¿Y dime en dónde es? —inquirió ella mirando a los alrededores de la casa. Sígueme. Comenzamos a caminar hasta llegar detrás de la casa hay varios autos lujosos afuera, nos detuvimos frente a una puerta y la abrimos se puede escuchar una canción movida en un volumen adecuado, bajamos por las escaleras y nos adentramos por un pasillo no tan largo. Al llegar al lugar se puede ver alr

