Erick y yo nos besamos, le pegue a Cameron, Erick peleo con Cameron, acepte ser la prometida de Erick, ¡ son muchas cosas en mi mente !, no puedo creer nada de lo que paso, en estos momentos no estoy pensando con claridad, ¿ o si?, no lo se, solo se que a partir de anoche todos me van a ver como la prometida de Erick y eso me pone nerviosa.
También el hecho de que necesito aclarar mis sentimientos por Erick, se que me gusta pero necesito saber si ya no lo veo como mi hermano porque tal ves esos sentimientos que tengo por él sean por el hecho que lo veo como eso, como familia.
-¿que te parece este?- me pregunta mi mamá sacándome de mis pensamientos.
La veo mostrándome un vestido de novia, el cual tiene el estilo de una flor blanca en el hombro.
Arrugo el entrecejo antes de decir- no me gusta.
Mi mamà resopla indignada por ser este el séptimo vestido que rechazo, pero que puedo decir, sus gustos y los míos son bastantes diferentes.
Si están algo confundidos, tranquilos, les explico, después de presentarme como la prometida de Erick, mis padres y los que son como los padres de Erick, es decir Sophia y Darío, acordaron venir hoy a planear algunos detalles de la boda, como lo es el vestido que usare, el cual no se ni que busco, no se ni que pensar, hace unos meses estaba muy feliz con Priscila o Cameron, pero ahora, ahora estoy tratando de calmar el revuelco que tienen mis pensamientos.
- ¡Sophia!- habla mi mamá eufórica cuando ve entrar a la señora Sophia a la tienda- gusto en verte.
- perdón por la demora, tuve algunos percances- me mira y sonríe- Annastasia, no te había visto desde tu cumpleaños, luces más bella que nunca.
- muchas gracias- la señora Sophia me agrada mucho, es muy amable.
- de acuerdo espero que no hallan elegido nada sin mi.
Tenga la plena seguridad de ello.
- hemos visto vestidos pero ninguno le gusta a Annastasia- dice mi mamá dándome una mala mirada.
- revisemos toda la tienda, también podríamos mirar algunos catálogos, debe haber alguno que sea de tu agrado - propone la señora Sophia.
Comenzamos a buscar por toda la tienda pero ninguno me gusta mucho que digamos, decidimos buscar en las revistas para ver si encargamos uno y hasta ahora, en mi revista no encuentro alguno que me guste.
- ¿encontraste algo Annastasia?- pregunta mi mamá.
- no, nada.
- yo tampoco veo algo bonito, esta tienda no tiene nada, mejor busquemos en otras tiendas- dice Sophia - quiero que Annastasia, mi nueva sobrina se vea fabulosa para su boda.
- gracias- ¡ me acaba de llamar su nueva sobrina!, ya me esta tratando como de la familia.
- bueno sigamos con la búsqueda- dice mi mamá y eso hacemos.
Entramos en demasiadas tiendas pero ningún vestido me gusta, o cuando me gusta el vestido mi talla no se encuentra, estoy tan cansada de caminar.
- no encontramos el vestido- dice mi mamá.
- tranquilas, aun tenemos tiempo- dice la señora Sophia - Annastasia, por poco y se me olvida, te tengo una invitación.
-¿ una invitación? - pregunto curiosa.
- en dos días toda la familia se va a reunir en un viaje y queríamos que tu estuvieras - dice con una sonrisa en su rostro.
- ¿yo?- que yo este en un viaje con la familia de Erick, no sabría decir si eso seria bueno, después de todo mis términos con mi prometido ni yo misma los entiendo.
- si, tu ya eres parte de la familia, ya te conocen como la prometida de mi sobrino, además pondrías muy feliz a Erick- trago saliva sintiendo nervios en mi cuerpo.
Si ella trata de convencerme no se si lo esta logrando, ya que ahora tengo nervios de estar en un viaje con Erick.
- pues...
- claro que ira- contesta mi mamá por mi, haciendo que gire a mirarla- Annastasia estará encantada de ir, ¿ no es cierto hija?- mi madre me mira con cara de que no tengo otra salida, por lo cual decido aceptar.
- si, estoy encantada de ir.
-¡ es estupendo!, entonces alista maletas para unos 10 días - ¡¡¡diez días!!! - mañana en la noche pasamos por ti- ¡voy a estar diez días con Erick y su familia!
- eso es grandioso, estaré lista- digo tratando de disimular lo que ronda mi mente.
- de acuerdo, nos vemos mañana- dice la señora Sophia, me abraza, hace lo mismo con mi mamá y se va.
Genial, y ahora yo como haré para convivir diez días con Erick y su familia.
...
En estos momentos estoy terminando de alistar mi equipaje, eche demasiadas cosas debido a que no se a donde vamos a viajar, debo estar preparada.
Suena mi celular, es un mensaje de Priscila, hace tiempo que no hablo con ella.
Priscila: hola amiga
¿ que haces?
Annastasia : alistó maletas
Priscila: ¿ para donde te vas? ¿ porque no me avisaste?
Annastasia: es que todo ocurrió muy rápido y se me olvido contarte
Annastasia: voy a un viaje con Erick y su familia.
Priscila: no puede ser, vas a conocer a tu nueva familia, que emoción
Annastasia: no es emocionante, estoy muy nerviosa.
Priscila: tranquila de seguro Erick te quitara los nervios
Annastasia: PRISCILA eso no me ayuda.
Ahora estoy demasiado roja
Priscila: jajjaja, todo saldrá bien, solo no se te olvide contarme todo.
Annastasia: de acuerdo, eso haré, chao
Priscila: chao
Hablar con Priscila no me ayudo ni en lo más mínimo, si antes estaba nerviosa, ahora mucho más.
Escucho como unos golpes suenan en la puerta, haciendo que me gire en esa dirección.
- pase- digo antes de ver como la puerta se abre y por esta va entrando mi nana con una sonrisa.
- mi niña, han llegado por usted- anuncia terminando con la poca tranquilidad que tenia.
Tan solo escuchar esas palabras hicieron que mi pulso y mi respiración se volvieran erráticos.
¡Cálmate Annastasia, que te va a dar un paro!, me reprendo a mi misma en mi mente.
- de acuerdo, ya bajo- mi nana sale de la habitación.
Agarro mi maleta antes de dar una tomar una gran respiración buscando calmar mis nervios, para así luego dirigirme rumbo a la primera planta.
Llego al living, dando así con la imagen de mis padres con... ¡¡¡Erick!!!, ¿ que hace èl acá?, pensé que pasaría por mi la señora Sophia.
- hija- dice mi madre haciendo que todos me volteen a ver
Apenas mi mirada conecta con la de Erick no puedo evitar recordar lo que paso en mi cumpleaños, en como ocurrió ese beso, sentir sus labios con los míos.
- Annastasia- dice Erick provocando que parpadee varias veces.
- Erick- es lo único que logro decir.
- vamos, es hora de irnos- asiento, para así empezar a caminar hasta la puerta, no sin antes recibir la ayuda de Erick quien lleva mi maleta hasta meterla en el auto.
- bueno, adiós mamá, adiós papá- gracias por enviarme al matadero, completa mi mente.
- adiós hija- dice mi mamá fingiendo que me extrañara.
- no se te olvide comportarte- dice mi papá serio, ¿ que?, ¿él se esta preocupando por como me comportare yo y no porque me iré?.
- enserio papá, de verdad solo me dirás eso- espeto indignada, pero mi papá no dice nada más así que decido subirme al carro sin más antes de gritarles mil y un cosas.
Erick se sube después de unos segundos, en los cuales se despide de mis padres, y ellos si le dan un abrazo sonrientes.
- tiempo sin verte- dice apenas entra en el auto, antes de arrancarlo.
- lo mismo digo- expreso mientras arrugo un poco mi camisa sin despegar la vista del frente.
- pensé que no ibas a venir- escucho que dice Erick después de unos segundos, haciendo que lo voltee a ver.
- eso también lo pensé yo, pero mi madre tenía otros planes- puedo ver como su expresión facial decae un poco, pero se recompone rápido.
- tranquila, se que te divertirás- afirma, provocando que yo resople.
- ya lo creo, sobre todo conociendo a tu familia.
- no estarás nerviosa ¿ o si?- ¿tanto se me nota?
- claro que no, como voy a estar nerviosa por conocer a la familia de mi futuro esposo, sabiendo que no se si les caigo bien, eso no es ningún motivo para estar nerviosa, ¿cierto?
Escucho unas risitas de su parte - menos mal que no estas nerviosa- lo miro mal - tranquila, se que les agradaras, así como tu me agradas a mi, estarían locos si no les agradases- sonrió y Erick igual.
En cuestión de minutos llegamos al aeropuerto.
- y ¿ a donde iremos?- pregunto cuando empezamos a caminar dentro del aeropuerto.
- a Hawái- ¡¿que?!,¡ ire a Hawai!
-¿ tienen tanto dinero? - es lo primero que dejo salir de mi boca, arrepintiéndome de inmediato.
- por supuesto, en estados unidos nuestras empresas son las número uno.
Pedimos nuestros boletos, luego nos subimos al avión el cual déjenme decirles que es en primera clase, mi familia si tiene dinero pero la de Erick de verdad nos supera.
Nos sentamos en nuestros puestos, yo estando en la ventana, y Erick al lado mio.
- Annastasia- esa voz es de...
- señora Sophia- me paro de mi puesto apenas doy con su figura para después ir a abrazarla.
- que bueno que ya hayan llegado.
- y ¿el señor Darío?
- él ya se encuentra haya, tuvo un viaje de negocios así que partió antes- mira a Erick y lo abraza - Erick, sobrino.
- hola tía.
- bueno ya sin más que arranque este avión - dice antes de sentarse en su puesto.
El avión comienza a volar después de varios minutos, dando así con un genial despegue que hace que quiera vomitar, ¿he dicho que detesto los aviones?
- ¿cuanto tiempo se demora este vuelo?- le pregunto a Erick.
- no se, creo que unas 12 horas- voy a estar doce horas aquí, genial- si quieres duerme un poco.
- de acuerdo- me acomodo en mi puesto para después de cerrar los ojos unos segundos, quedar dormida.
...
Abro mis ojos sintiendo como el avión se mueve demasiado.
- ¡Erick! - grito llamando la atención de varias personas.
- ¿ que ocurre? - giro mi rostro, encontrándolo con su rostro medio adormilado, pero aun así preocupado.
- el avión se esta moviendo mucho- expreso apretando el sillín con mis manos.
- estamos en unas turbulencias, tranquila, pasara en un momento- lo mas sensato seria respirar, relajar la mente, pero como en estos momentos tengo mucho miedo, decido que es mejor agarrarme del brazo de Erick, logrando así abrazarlo con todas mis fuerzas.
Erick al notar mis acciones, deja que me acurruque a su lado, para después pasar su otro brazo por sobre mi, dejándome entre sus brazos, permitiéndome sentir su calor, el cual en estos momentos no me interesa que tan cerca estoy, solo quiero un lugar que me calme, y por alguna razón, ese lugar en estos momentos es en los brazos de mi prometido.
- tranquila, yo estoy contigo, nada te pasara- escucho sus palabras, haciendo que respire un poco mas tranquila, acomodando mi cabeza en su pecho.
Las turbulencias pasan, pero yo sigo abrazada por Erick y la verdad no quiero que me suelte, así que aprovecho acomodándome lo suficiente, hasta que llega un punto donde me quedo dormida en la comodidad de Erick.
...
- Annastasia- alguien me llama - Annastasia - abro los ojos lentamente dando con la imagen de Erick frente a mi.
-¿ que ocurre?- pregunto adormilada.
- llegamos- dice con una sonrisa, volteo a mirar a mi alrededor y ya las personas se están bajando, me levanto de mi puesto soñolienta, pero aun así logro ver a la señora Sophia.
-¿ que tal estuvo el viaje?, ¿ las turbulencias te asustaron?- dice alzando las cejas.
Apenas nombra turbulencias me acuerdo de mi escena con Erick, sintiendo como mis mejillas arden, carajo, por eso detesto los aviones.
- no, no casi- miro a Erick de reojo como baja el equipaje de la zona superior de los asientos.
- yo tampoco me asustaría si tuviese unos fuertes brazos rodeando mi cuerpo- de acuerdo, si antes me ardían las mejillas ahora van explotar de lo sonrojada que estoy.
- ¡tía!- dice Erick.
- ¿ dije algo malo?- finge inocencia.
- solo baja ya del avión.
- de acuerdo, de acuerdo-dice antes de comenzar a buscar la salida para bajarse del avión.
- vamos- dice Erick, extendiéndome su mano, ¿ quiere que lo agarre?, me parece muy vergonzoso, se que anoche no me pareció así pero con lo que dijo su tía, ahora si me da algo de vergüenza - si no quieres no la tomes, no hay presión- dice un poco bajo de tono cuando ve como pasan los segundos y él sigue con la mano estirada, dándome algo de culpa por el rostro decaído que mostró, pero aun así, prefiero callar.
Bajamos del avión para después salir del aeropuerto esperando el auto que rentó Erick, un convertible rojo, vaya que les abunda el dinero.
Nos subimos en el, Erick y yo adelante, y créanme cuando les digo que fue muy incomodo, al menos para mi, puesto que la única voz que se oían en ese auto era la de la señora Sophia, que aunque calmaba el ambiente, no quitaba cierta tensión.
Llegamos a la casa donde nos vamos a hospedar, pero más que una casa es una mansión, tiene tres pisos, un balcón enorme donde se puede ver la piscina, un bar, y la playa que esta a pocos metros de nosotros.
- bueno muchachos, entremos- dice Sophia.
Entramos a la casa y es aun más lujosa por dentro que por fuera, todo esta brillante, el piso parece en oro, tiene demasiadas habitaciones.
¿Cuanto dinero tiene para poderse permitir semejante belleza?
- bueno, instalémonos ya que somos los primeros, yo dormiré en la 5 habitación con Darío, y ustedes en la 8.
- ¿ ambos?- pregunto algo sorprendida.
- si, están comprometidos así que en algún momento dormirán en la misma cama, además, esa habitación esta aprueba de ruido por si se quieren divertir demás- guiña un ojo dando a entender el doble sentido en su oración que me manda directo a la vergüenza.
- ¡¡ tía!!- la regaña Erick.
- yo me voy- dice antes de subir las escaleras ignorando que estoy peor que un tomate.
- tranquila que yo le digo a mi tía para que duermas en un cuarto separado al mio-¿ que?, ¿ porque?
- ¿ porque?- suelto sin pensar para después darme cuenta que no debí, Erick me mira sorprendido.
- por que creí que no querías- dice como si fuera obvio.
- si me causa pena pero dije que tenía que aclarar mis sentimientos y pienso que alejándote a cada rato no me ayudara mucho- es cierto, si me da nerviosismo, pero necesito saber que es lo que siento por Erick con exactitud.
- ¡ enserio!- dice alegre, parece un niño cuando le dan un premio.
-enserio- susurro.
- entonces llevare el equipaje.
Subimos las escaleras hasta el tercer piso, donde encontramos la habitación, cuando la abrimos descubro que es demasiado espaciosa, tiene una cama enorme, dos armarios con toallas y cobijas, un televisor pantalla plana, tres mesitas de noche; además de eso esta el balcón que es de buen tamaño, yo diría demasiado tamaño y luego el baño en el cual hay tina y regadera.
- este cuarto es enorme- expreso asombrada.
- si, era el que mis padres siempre escogían- volteo a ver a Erick quien baja la mirada.
- Erick...
- tranquila, no voy estar triste, solo espero que el amor que se tuvieron nos ayude a nosotros- ¡¡¡¿que?¿que?!!!, ¿ como que nos ayude?, a mi no me ayuda saber que tendré a mis suegros observándome en esta habitación.
¿Estarán sus almas rondando por aquí?, ¿querrán jalarme las piernas si soy mala con Erick?
- bueno, me voy a dar un ducha- Erick toma una toalla y entra al baño cerrando la puerta.
Como puede decirme que los que serán mis suegros prácticamente nos ayudaran, suegros, yo no los conocí, yo no pedí este cuarto, así que no me hagan nada, no me vayan a asustar, miren que necesito saber que siento por Erick y si ustedes intervienen me asustar demasiado y no elija a Erick, así que esto depende de ustedes.
Solo espero que este viaje me ayude a calmar mi mente.
Erick abre la puerta del baño de un momento a otro, para así salir con una toalla amarrada a su cintura, mostrándome el abdomen, que por cierto esta bien marcado al descubierto.
Si quería calmar mi mente, no creo lograrlo, estos días van ser muy difíciles.