Maya sentía su alma hecha trizas, toda su vida, toda su felicidad y sus sueños parecían estarse desvaneciendo, ¿Qué pensaría Marcus al enterarse del motivo que la había llevado a escribir ese maldito libro? ¿La odiaría aún más al saber que había actuado por venganza? Estaba tan absorta en sus pensamientos que no notó la figura de Dan que había presenciado todo lo ocurrido desde un corredor aledaño, el chico observaba con el corazón en un puño, impotente ante el terrible sufrimiento de Maya. Trataba de contenerse para no ir a su lado, si Marcus se diera cuenta se enfurecería, se quedó parado por unos instantes, pero fue inútil, no pudo contenerse, caminó hacia Maya para ayudarla a levantarse, la chica aceptó su mano. Maya recargó su rostro contra el pecho de Dan, mientras él la abrazaba

