El convoy con Maya y Dan se alejó sigilosamente de la Villa Arched, la chica permanecía encogida en la parte trasera del vehículo con la mirada perdida y el rostro mojado por las lágrimas. Una mezcla de emociones encontradas la invadía en esos momentos, por un lado, sentía un inmenso alivio de haber escapado de aquel lugar y de las garras de Marcus antes de que éste pudiera lastimarla más, pero por otro, no podía evitar sentir angustia y remordimiento al abandonarlo de esa manera. Dan había decidido que enviar a Rita a otro lugar en donde estuviera segura, sería lo mejor para Maya y su hijo, la chica sabía que su madre tal vez no la perdonaría, pero debía admitir que se sentía cansada de su mal comportamiento y no tenía fuerzas para soportarla en ese momento. Miles de preguntas pasaban

