Capitulo 3

1843 Palabras
Siete años después. Ya llevó muchos años aquí, siento que esta es mi verdadera familia, estoy agradecida de lo sucedido en aquel lugar. Por qué de no haber sido así, no hubiese conocido a mis mejores amigos. Ahora soy su gobernante, tuve mi transformación hace 3 años, mi loba interior y yo hemos entrenado mucho, aún recuerdo el día en que apareció. Fue realmente doloroso, tenía fiebre alta y un dolor en los huesos como si se me estuvieran quebrando. Joel e Ingrid estuvieron conmigo en todo momento, sin su ayuda no hubiera podido sobrevivir. Cuando desperté, se inclinaron ante mí y me proclamaron su Alpha. Desde entonces mi entrenamiento es rigoroso, no puedo decepcionar a mi nueva familia. Un día ciertos invitados llegaron a mi manada. -Queremos hablar con el Alpha de esta manada, necesitamos su ayuda. -El Alpha está ocupada, si no nos dicen que es lo que quieren no los dejaremos entrar-. Joel a veces es intimidante. El invitado rechinó los dientes, no estaba acostumbrado a recibir órdenes. -Mi manada fue infectada por un virus y descubrimos que una planta es la solución, hemos buscado por todas partes sin éxito, pero hemos visto que en su territorio hay, así que por favor, le pedimos, nos ayude. Waow este chico arrogante puede ser humilde, me encanta. A mí también. Lo sé Una sonrisa se había puesto en mis labios y para la estupefacción de todos, aparecí frente a ellos. - Vienen con un virus ¿Acaso planean infectarnos también?-. Pregunté con dureza. -¿Aillen? ¿Eres tú?-. Dijeron al unísono. -¿Desde cuándo les permití decir mi nombre?-. Dije arrogante. -¿Tú eres la Alpha de esta manada? Te he buscado por todas partes, no tienes idea de lo que he pas- Lo interrumpí -No han contestado mi pregunta… Puedo tomarlo como que están mintiendo y solo quieren recoger información para atacarnos-. Dicho esto, mis guerreros se pusieron en alerta ante la mención de atacarnos y estaban dispuestos a matarlos con una solo orden mía. Mirar sus caras asustadas es mejor de lo que pensaba. - Lo sentimos Alpha-. Dijeron con sus rostros pálidos. - No estamos infectados, antes de salir nos revisaron y no lo estamos. - ¿Que es lo que quieren entonces? - Hay una planta que crece aquí, descubrimos que la raíz de esa planta nos puede ayudar. -¿Qué nos darán a cambio? Y ¿Cómo fue que se infectaron?-. Miré su cara llena de sorpresa, y me sentía tan bien. - Tienen que dar algo a cambio ¿Acaso este mundo no se trata de eso? Al ver sus rostros asustados, no pude evitar reírme. -Jajajajajajajaja. ¿Pensaron que se los daría gratis? - Alpha, necesitamos su ayuda, por favor se lo suplico, mi gente se está muriendo, y no sé qué más hacer. Así que por favor, le prometo que le pagaremos este favor. -¿Cómo y cuando lo harán?-. Estaba siendo soberbia y arrogante, pero no me sentía mal en lo absoluto. -Pida lo que quiera y lo haremos. "Que podrían darme que ya no tenga. ¡Ah! Hay algo que no tengo". Estamos conectadas, también pensé en eso. Por eso eres mi loba Miz. -Hay algo que quiero y que está en su territorio. -Dígame que es y se lo traeré-. Dijo Cahal. -Las cenizas de mi madre-. Todos me miraron sorprendidos, pero era lo único que no tenía, aunque al principio creía odiarla, ahora sé que no es como Patrik Garret decía. -Trataré de traerla Alp- Lo interrumpí nuevamente. -No quiero que trates, quiero que la traigas, y entre más rápido mejor si es que quieren salvar a su gente, ahora si eso era todo, ya pueden marcharse-. Me di la vuelta y la mano de Cahal me detuvo. En ese instante mis guerreros se transformaron en modo de ataque al ver a un intruso tocar a su Alpha. Me soltó casi al instante asustado y con su rostro pálido, Su amigo Adám lo apartó y le pidió que se fueran. Al menos este se volvió un poco inteligente. Cuando se marcharon, Joel e Ingrid empezaron su interrogatorio. -Cuéntanos ¿Quiénes son ellos? -No son nadie-. Dije restándole importancia al asunto. -Aillen Forest, te conocemos y sabemos que no eres arrogante con las personas y que si necesitan ayuda se las das, pero con ellos no fuiste así, ahora habla-. Suspiré al ver que no dejarían de preguntar hasta que obtuvieran respuesta. -El rubio era mi mate y él de cabello n***o su amigo, Adam.- terminé mientras los miraba. -¿Qué? ¿Tu mate?-. Dijeron ambos. -Ex mate-. Aclaré -¿Cómo lo conociste? ¿Por qué te rechazó? ¿Que sentiste cuando lo viste?-. Una pregunta tras otra, al parecer mi familia era muy curiosa. Suspiré y comencé a responder a sus dudas porque de no hacerlo no me dejarian en paz. Cuando ya se fueron tras satisfacer su curiosidad, me quedé sola, pensando. Miz ¿Si? ¿No te parece divertido humillar aquíen te humilló? Se siente bien ¿Por qué? Por nada Cerré el link. Hoy fue un día tan agotador, primero la batalla con la manada que quiere tomar este territorio, luego curar a mis guerreros y la cereza del pastel, la aparición de personas no deseadas, pero tomaré ventaja de esto, si hay un virus, están débiles, por lo tanto harán lo que yo pida si quieren mi ayuda. El solo pensamiento me hizo sentir bien . Días después volvieron. -Alpha-. Se inclinaron. -¿Trajeron lo que acordamos?-. Los mire medio aburrida, sabia que lo habían traído, sino no tendrían porque venir, solo quería burlarme un poco. Eres una chica mala. No lo negaré -Si Alpha, aquí está-. Mostraron como un tipo cofre, me sentí nostálgica al tenerlo enfrente y algo ansiosa, pues es la primera vez que tengo algo de la mujer que me dió a luz Al parecer Cahal logró captar esto y quiso abrazarme, pero mis guardias lo detuvieron. -Solo quería consolarla-. Dijo con las manos en alto. -¿Y quién te pidió que lo hicieras?-. Hablé con una expresión sombría en mi rostro, estaba molesta " ¿Quien se cree que es? " -Perdón-. Al parecer no pudo contestar nada más . -Espero que esto no se vuelva a repetir en el futuro, si es que el joven quiere que sigamos colaborando juntos-. Una doncella me trajo un pañuelo, me limpie la parte en dónde Cahal había tocado, me sentía sucia. Revise el cofre para comprobar si era lo que prometieron o no, y si, era justo lo que quería. Las cenizas de mi madre. Ahora tendré en dónde rezarle. -Alpha, ¿Ahora puede darnos lo que prometió? -Por supuesto, un trato es un trato-. Hice señas a Joel para que se los diera. -Fue un gusto haber hecho negocios con ustedes, así que ya se pueden ir.-. Me levanté de mi asiento y Cahal se interpuso en mi camino. -¿Sucede algo?¿Está disconforme con lo que recibió? -No, Alpha, quiero hablar con usted, por favor. ¿Puede?-. Pero mira que novedad, ahora me trata con respeto, vaya hombre tan hilarante. -¿Hablar? ¿Usted y yo? ¿Sobre qué hablaríamos?-. Pregunté con la interrogante en la cara. -Sobre lo que pasó hace siete años. Ahhhh, quería hablar sobre cómo me humilló, él y toda la manada, pero sobre todo él. -No hay nada de que hablar, eso ya está en el pasado, así que no se preocupe, no los atacaré cuando sus guerreros están débiles. -No, no es por eso. Me ha interpretado mal-. Se apresuró a decir, como si su vida dependiera de ello. Lo miré con curiosidad. -Lo lamento, de verdad lo siento, se que actúe como un idiota, se que me merezco que me odies pero de verdad estoy arrepentido, así que por favor, perdóname. "Pero ¿Que carajo significa esto?" Cahal continuó hablando. -No volveré actuar de forma imprudente. Aillen tú y yo somos mates, tú destino es estar a mi lado, por favor vuelve conmigo, dame una oportunidad para demostrarte que te amo y que he cambiado. Me miraba con ojos expectantes, casi se me escapó la risa que estaba conteniendoa duras penas. -Yo no te odio pero tampoco te amo, recuerdo que quien me negó fuiste tú, y que dijiste que tú destino era estar con Brenda, ¿Acaso ya te aburrió? ¿Tan poco te duro ese amor que decías tenerle? ¿Y ahora dices que me amas? Que corazón más voluble tienes, ¿Quieres una oportunidad? Pero ¿Tú me la diste a mí?-. Hablé con toda la burla que mis palabras podían contener. -Aillen, estoy siendo humilde para mostrarte cuan arrepentido estoy, pero no te olvides que me debes respeto. No te creas tan grande solo porque te mostré algo de humildad, tu lugar está conmigo, así que quieras o no, estarás a mi lado y gobernaremos juntos. Que hombre más desagradable. Mi rostro se distorsionó. -Con cuánto amor te debieron criar tus padres para que pienses que la tierra gira en turno a ti. Te dije que recordas bien tus palabras y que mantendría mi promesa hasta el último respiro de vida, y eso lo dije en serio. Yo no te amo y no eres mi mate, así que regresa a tu manada y no vuelvas más. Cahal cayó en el suelo, casi llorando de dolor, pero no podía importarme menos. Ordené a su acompañante que se lo llevará. Ya no quería verlo aquí, su sola presencia me hacía sentir incómoda. Eres mi heroína, lo pusiste en su lugar. Es un descarado, que cree que estoy a su disposición. Es un arrogante Lo es Después de este incidente, me fui al despacho, allí estaban Joel e Ingrid. Esperándome para darme el informe de la situación actual del territorio, pero sus ojos se centraron en el cofre. -¿Si son los restos de tu mamá?-. Me pregunta Ingrid mientras lo sostiene en sus manos. -Lo son. -¿Y dónde lo enterarás? ¿Lo harás en el lugar en el que acordamos para la familia del Alpha?-. Joel me miraba y ya sabía mi respuesta. -Lo prepararé-. Asientí y se fue si decir más. -¿Por qué esa cara?-. Ingrid es como una hermana para mí, su primogénito será mi sucesor. Ellos aún no lo sabían.. -Estoy algo cansada, hoy fue un día bastante ocupado-. Suspiré agotada. -Te traeré un té para que te relajes-. Ingrid salió corriendo. Miraba el cofre sin saber que pensar o decir, nunca imaginé que lo tendría en mis manos, cuando le pregunté a Patrik por los restos de mamá me dijo que los había tirado. Solo de recordar me duele el pecho y una lágrima se escapó de mis ojos. Me limpie los ojos, ahora no soy esa débil chica que todos humillaron, ahora tengo poder, una manada que me sigue y no puedo perder el tiempo en cosas como el pasado.
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