Mi nombre es Aillen, hace algún tiempo, tenía 12 años, vivía con mi familia, que constaba de 3 hijos, mi padre y mi madrastra. Mi madre murió al darme a luz, y luego de eso mi padre se volvió a casar con la madre de mis hermanos.
Se preguntarán si mi padre al ser hija de su primera esposa me quería, lamento decepcionarlos, él siempre decía que me odiaba porque le recordaba a mi madre, quien lo separó de su mate, pero ¿Acoso yo tenía la culpa de eso? ¿Por qué tenía que pagar por los pecados de los demás?
Por más que traté de ganarme su cariño, nunca tuve éxito.
No vale la pena hablar más de eso.
Recuerdo como deseaba encontrar a mi mate, mi pareja destina, constantemente se decía que cuando lo hacías era un momento mágico, dónde nadie existe solo él. Yo para ese entonces no había alcanzado la transformación o el despertar, pero eso no querá decir que no fuera un licántropo, según había investigado en algunos casos, la transformación llega tarde.
Mi padre dijo que era un omega recesivo, mi hermana se burlaba de mí, ya que ella es dominante.
Estaba en la preparatoria, mi padre me dio esa oportunidad para no hacerlo parecer un hombre cruel y sí, ahí también estaba sola, por qué yo era el patito feo, al igual en mi casa, mis hermanos me ignoraban.
No tenía amigos, ya que nadie quiere hablar con la rara de la prepa. Me dirigía, hacía a mi casillero y lo abrí para poder sacar mis libros para las clases de ese día.
De repente un olor exquisito hizo que mi cuerpo se estremeciera, busqué al causante de ese olor, corrí lo más que pude, mi cuerpo me pedía a gritos que lo encontrara.
Subí las escaleras, tropecé al trepar un escalón, pero no me importaba, mi mate, algo me dice que era él.
Desearía no haber ido porque, para mi sorpresa, encuentre a mi mate teniendo relaciones con una chica. Estaban desnudos.
Él la estaba tocando, y la besaba tan apasionadamente que un dolor intenso me atravesó el corazón.
-Cahal no estamos solos- dijo ella mientras noté burla en sus palabras.
-Ahh! ¡No puede ser! ¿Tú? Es ¿En serio?
Sentía que las cosas no serían como lo había imaginado, mi mate estaba con otra chica, otra que no era yo toca su cuerpo.
Aunque no quise, mis emociones me superaron, no pude soportarlo, aunque quise.
-Tú, ¿Por qué estás con ella? ¿Por qué? Yo soy tu mate, ¿Cómo puedes hacer eso?- Empecé a gritar y sin querer llame la atención de los demás estudiantes.
Cahal solo me miraba con frialdad, pero mi corazón no quería ver ni aceptar lo que mis ojos habían visto.
-Tú no eres la indicada para estar a mi lado, eres débil, y ¿No te has visto en el espejo? Tienes un aspecto horrible, no sé qué clase de castigo estoy pagando, pero no creo que tú y yo seamos mates, así que...
"No, no lo digas, por favor, no lo digas, no quiero escucharlo"
Me cubrí los oídos para evitar oír lo que iba a decir a continuación.
-Yo, Cahal Smith, futuro Alpha y gobernante de la manada Vallahal, te rechazo a ti, Aillen Garret como mi mate, mi alma gemela y la luna de esta manada, eres libre de buscar pareja porque no tengo ningún sentimiento hacia ti.
-Nooooooo- grité de dolor mientras caía al suelo, mi corazón se estaba muriendo, era un dolor insoportable, un rechazo es casi la muerte para una mujer.
Había leído sobre esto, pero lo que describen no se comprará para nada a la realidad.
-Piensa bien lo que haces Cahal, no puedes rechazarme solo porque tú quieras, eso no es así de fácil, un mate no es algo que tú puedas elegir.
Sabía que parecía patética, pero no entendía el porqué de esta situación, ¿Por qué todos me rechazan? ¿No tengo derecho a ser feliz?
Cahal me miraba con desprecio, eso dolía, dolía mucho.
-Claro que puedo, observa si quieres-. Estaba a punto de hacer lo que no quería otra vez, mi cuerpo temblaba, casi no podía mantenerme en pie.
-Yo, Cahal Smith, te reclamo a ti, Brenda como mi mate, mi alma gemela, y futura luna de la manada Vallahal, prometo amarte y respetarte por el resto de mi vida.
"No, no, no, no, no,"
-Cahal mi amor, yo también te amo, pero no puedo aceptar mientras ella no acepte el rechazo-. Sus miradas volvieron a mí después de que Brenda, la chica más popular, dijera eso.
-No tienes otra que aceptarlo Aillen, así que acepta el rechazo y déjame ser feliz, no seas egoísta como tu madre.
Allí estaba, tenía que mencionar a mi madre.
Yo tenía que pagar por los pecados de otros
Apreté el puño como si en ese gesto encontrará la fuerza que necesitaba.
-Espero que en el futuro no te arrepientas de esta decisión, porque fuiste tú quien acabo con esto, pero acepto. Yo, Aillen Garret acepto tu rechazo Cahal Smith, paso ese puesto a tí Brenda Brown y juro mantener mi promesa hasta mi último suspiro de vida.
- Espero que de verdad mantengas tu promesa-. Dijo Cahal con una voz fría
- Espero que tú mantengas la tuya también-. Dije sonriendo con una ironía que ocultaba un inmenso dolor.
Salí casi corriendo, con el corazón en la mano en trizas, y mi rostro hecho un desastre.
Así pasaron los días, las personas me miraban con lástima, otros con burla y uno que otro con odio, pero nadie con empatía.
Si que eres una descarada ¿No es así?
-No se a que te refieres-. Era un amigo de Cahal que desde ese día, no hizo más que intimidarme.
-Sabes Cahal llevo a Brenda a una cena familiar y ya formalizaron su compromiso-. Una punzada de nuevo en el corazón. -Él es muy feliz al lado de una verdadera mujer, ahora sí estás tan urgida puedo conseguirte a alguien que esté tan urgido como tú-. Ese comentario lleno de sarcasmo, con la intención de verme sufrir, ya estaba acostumbrada.
Me fui ignorando las palabras de la boca de ese individuo desagradable.
Dirigiéndome hacia el salón para recibir mi última clase, fui interceptada por cierta persona
-Hola-. Esa voz la conocía, la odiaba
-Hola.
-Sé que me odias, y se que crees que Cahal es tu mate pero no lo es, él me eligió y ahora es feliz a mi lado, así que te pido que aceptes ese hecho-. Sus palabras estaban llenas de malicia, se que estaba disfrutando esto.
- ¿Aceptar? ? Acaso ya no lo hice?
-¿Qué?- No esperaba está respuesta.
Me sentí un poco mejor ya que no les pensaba dar el gustó de verme llorar. Otra vez.
- Si ya lo aceptaste pero ¿Por qué no te vas de esta escuela? Solo te humillas al estar aquí.
- ¿Humillarme yo? ¿Quien es la que se estaba revolcandose con un chico sin siquiera estar casada?
Brenda tenía la cara roja de la furia y de la verguenza, pero aunque lo esperaba no me golpeó.
-Tu madre y tú son iguales, descaradas, piensan que pueden quitar hombres y separarlos de su pareja, eso es lo que madam Martha siempre ha dicho, así que si no quieres terminar como esa mujer desvergonzada que tienes por madre, es mejor que te vayas de aquí.
No lo soporté más, mi mano se movió por inercia y la golpeé, una fuerte cachetada se escuchó por todo el pasillo y la escena que vieron fue el detonante para mí.
Una mujer malvada estaba intimidado a una chica débil y frágil por celos.
-¿Qué demonios haz hecho?-. Una fuerte mano se pegó a mi mejilla, Cahal me había abofeteado, tal parecía ese no era mi día.
-Tú! Maldita mujer, mira lo que le hiciste a mi mate, ¿Cómo se atreve una chica cualquiera como tú?
"Tu mate soy yo"
Quería gritarle eso.
-Cahal, está chica me golpeó, yo, yo solo quería pedirle disculpas por lo ocurrido y que supiera que nos amamos pero ella, pero ella.....
Ella lloraba desconsolada, como una frágil doncella que está siendo cruelmente violentada y llega el príncipe a salvarla.
No sabia que me asombraba más, si el cinismo de ella o la estupidez de él.
-Yo no hice nada, solo me defendí, ella me ofendió primero-. No es que pensará que me iban a creer, solo dije lo que había pasado
-No digas mentiras, estás celosa de Brenda y por eso la quieres agredir, Cahal está tipa es un peligro en nuestra manada, nuestra luna no está segura mientras ella viva aquí.-. Había hablado la misma persona que me dijo cosas crueles está mañana. Adam el amigo más cercano de Cahal.
Todos me miraban como la villana del cuento, y llegué a pensar que podría ser verdad. Empezaba a creer las palabras de mi padre, yo no debería de existir.
Me di la vuelta y volví a casa.
Los constantes acosos que recibí por parte de la manada al querer lastimar a su luna fue demasiado y no había nadie que estuviera de mi lado, estaba sola, ni mi padre ni mis hermanos dijeron nada.
Después de llegar de clases a casa y de llorar por qué todos me acosaban, un día mi familia me mandó a llamar.
Cómo pude arreglé mi cara y mi estado de ánimo, baje las escaleras y mi familia estaba allí, no sabía porque pero tenia un sentimiento ominoso.
-Aillen ¿Cómo te atreves? - Sentí un ardor en mi mejilla derecha y mi cuero cabelludo siendo jalado de forma abrupta, pero no pude decir ni hacer nada.
-Es una descarada igual a su madre. Pero ¿Una asesina?-. Dijo mi madrastra.
"Yo estaba confundida. ¿Una asesina?"
-Si mi amor, esa perra nos separó por un tiempo, pero el amor que nos tenemos superó la maldad de su madre-. Mi padre siempre fue cariñoso con Martha y sus hijos, lo contrario a mí.
-La hija del Beta Paúl fue envenenada y casi pierde la vida, gracias a la ayuda del Alpha se encontró al culpable.
-Y eso ¿Que tiene que ver conmigo?-. Seguía confundida.
-Que según la investigación, tú eres la culpable, así que ahora todos en la familia estamos en problemas por tu culpa, mañana hay que ir a un juicio de muerte!
"¿Qué? ¿Qué acabo de escuchar? ¿Juicio de muerte?"
-Padre por favor, no puedes hacer eso, yo no hice nada, tienes que creeme. ¿Cómo voy a matar a alguien? Eso es mentira.
- Siendo hija de esa mujer, cualquier cosa puedo esperar de tí.
- También llevo tu sangre padre-. Grite pero solo recibí otro golpe más. Nadie me creyó, incluso si supieran la verdad, usarían esto para deshacerse de mí.
- Me avergüenza decir que eres mi hija, hasta dudo que lo seas. Este es una señal del cielo de que ya no puedes ser parte de esta honrada familia.
"Mamá si te ibas a morir ¿Por qué me diste a luz? ¿Por qué no me mataste en cuanto nací? Solo me dejaste en este mundo para sufrir"