Tenía frío, mucho frío. Me dolía la cabeza.
Escuché a alguien que gritaba. No quería que nadie me viera así.
- ¿Qué tiene mi hermana? Por favor díganme -. Gritó Hana casi llorando.
"Por favor solo cállate"
- El Alpha necesita reposo, por favor señorita, váyase, en el estado en el que se encuentra, necesita paz y tranquilidad-. Escuché a Alisson y a Samantha regañando a Hana.
- ¿Cómo me piden que me vaya? Soy su hermana ¿Cómo puedo dejarla así? Además, soy su doncella personal.
Ambas chicas suspiraron.
Aillen no te mueras por favor, no puedes irte.
Silencio
No podía hablar telepáticamente con mi loba. Cuan débil debía de estar.
Sabía que Miz estaba mal, la sentía ansiosa.
- Iré a hablar con los invitados, ellos vieron como la encontramos, así que tengo que darles una explicación.
No escuché la respuesta de Alisson, pero Samantha salió de la habitación. No podía abrir los ojos ni mover mi cuerpo.
Supongo que pensaban que seguía inconsciente.
- Alpha-. Escuché a Alisson mientras se le quiebra la voz. - No te puedes ir, no me puedes dejar. Es verdad que ahora tengo a Adam, pero tú también eres muy importante para mí, así que por favor -. Agarró mi mano y la apretó fuerte, estaba temblando. -No dejes a esta manada que tanto te quiere. Adam está muy feliz porque ya lo aceptaste.
Alisson no paraba de llorar, luego de un rato llegó Adam a consolarla.
- No llores mate, ella es fuerte, se recuperará, ya lo verás.
Alisson no dejaba de llorar.
- Lo siento-. Samantha también había comenzado a llorar. - No la cuide como debía, No sé con qué con que cara veré a Ingrid, y a Joel ahora, el Alpha está así por mi culpa.
"No, Samantha no es tu culpa, por favor no lloren"
- No te preocupes, no pensamos que sea tu culpa y sé que ella tampoco piensa así, además ella te va a dejar en ese puesto como nuestra ayudante, y si lo hace, es porque está contenta con tu trabajo.
"Alisson, tiene razón Samantha, esto no es tu culpa"
Había perdido la noción del tiempo, pero a cada segundo el dolor era cada vez peor. Sabía que tenía fiebre. Los huesos me dolían.
- Carl, ¿Cómo está?
- Ya han pasado 6 horas y ella no ha mejorado, tampoco ha comido ni bebido nada. La fiebre no parece bajarle, la verdad no sé qué diagnóstico dar-. Dijo el Carl con tono cansado.
- Tiene que hacer algo, debe hacerlo, usted es su doctor.
"Por favor no griten"
- No sé qué es lo que la tiene así y mientras no lo sepa no sé cómo contra restar. Lo siento.
Escuché que abrieron la puerta.
- Por favor déjenme verla-. Cahal lloraba, pero nadie dijo nada.
- Hijo, por favor levántate, no hagas esto, ella necesita tranquilidad.
- Solo un momento, prometo no tocarla-. Su voz sonada angustiosa y parecía que rogaría sin importar qué.
Al final lo dejaron entrar.
- Aillen te amo, por favor no puedes morir, te doy mi vida si así lo quieres.
"Qué hombre tan dramático"
-Cahal vámonos, ya la viste. Déjala tranquila.
En ese momento escuché el grito de Patrick
- Déjenme entrar, es mi hija la que está en cama y ellos son sus hermanos.
"Vinieron a asegurarse de que estuviera muerta"
- Ustedes, ustedes le hicieron algo, estoy seguro. Tú nunca la quisiste ¿Qué fue lo que le hicieron?-. Gritó Cahal desesperado.
"Solo Cállense, siento que mi cabeza va a explotar por su culpa"
- Tú eres el menos indicado para hablar ¿No fuiste tú quien la abandonó y la exilió? ¿Con qué cara me juzgas ahora?
"Patrick uno, Cahal cero"
- Al menos yo acepto mi error y trató de ganarme su perdón, pero ¿Usted lo ha hecho? ¿Se ha disculpado alguna vez por todo lo que le hizo? ¿O Solo vino sinvergüenza alguna a pedirle que lo recibiera con el pretexto de que es su padre?
"Patrick uno, Cahal uno"
- Ese no es problema tuyo, ella es mi hija y tengo todo el derecho de estar con ella y ni tú ni nadie me lo puede prohibir.
- Cahal por favor vete, ya hay demasiado alboroto y Aillen está muy grave, este ambiente solo la puede empeorar-. Adam trataba de convencer a Cahal.
- Por favor salgan un momento, quiero hablar algo con mi mate y Samantha-. Todos salieron.
- No dejen que su doncella se lleve nada, si algo hicieron lo tratarán de llevar para ocultar la evidencia-. Argumentó Adám con firmeza. -Por favor lleven todo lo que pueda ser manipulado.
- Yo también desconfío de ella.
- Yo también.
"A veces puedes ser útil Adám"
- Aillen, te dejaré sola con Patrick, pero no te preocupes, no dejaré que te haga algo-. Abrieron la puerta y Patrick entró.
- No me voy a ir de aquí hasta que no hable con mi hija, así que déjennos solos.
Todos se fueron y me dejaron sola con estas arpías.
Sentí que alguien acercó.
- Aillen al fin vas a hacer algo por tu familia. Cuando mueras todo nos quedará. No te preocupes, cuidaremos todo por lo que has trabajado-. Ellos estaban tan felices.
- Hermana, gracias por hacer todo esto posible -. Hana se reía. - Sin ti, nuestra familia no llegaría tan lejos. No te preocupes, ahora te reunirás con la asquerosa de tu madre.
- Padre, ¿Si crees que cuando se muera nos dejen tomar el control de todo?-. Preguntó Luis dudoso.
- Por supuesto, ella es mi hija y lo de ella es mío.
- Hana, llévate la botella de vino que envenenaste -. Dijo Patrick
- Si papá-. Escuché pasos, suponía, había hecho lo que su padre le pidió. - No está ¿Dónde la habrán puesto?
- No te preocupes, tal vez se cayó y se rompió con tantas personas aquí reunidas.
- Papá, por fin vamos a tener lo que nos merecemos. Mamá también al ser atendida aquí se recuperará.
"Malditos bastardos, me la pagarán"
- Sí, hija, muy pronto nuestra familia brillará y aquellos que nos humillaron se arrepentirán.
- Vámonos, no podemos dejar a tu madre sola por mucho tiempo.
- Sus signos vitales no son estables y cada vez se escuchan menos.
- Doctor, por favor.
- Aillen-. Escuché correr dos pares de zapatos.
- Ingrid, volviste, Joel, que bueno que están aquí-. Alisson lloró de nuevo.
-Ingrid, Joel, al fin vuelven. Ella ha estado mal durante trece horas. No ha despertado. Estamos muy preocupados-. Samantha estaba con un hilo de voz.
- Carl ¿Cuál es el diagnóstico?-. Preguntó Ingrid molesta.
- Sus signos vitales son débiles e inestables. Cuando una persona come y bebé agua, puede recobrar energía y fuerza, pero ella no lo ha hecho durante trece horas ya y su estado no parece mejorar. Si esto continúa así-. Suspiró. - Me temo que su vida no está garantizada.
- Largo de aquí, váyanse todos-. Gritó Joel molesto.
Escuché como se acercaban.
- Aillen escucha, tenemos la información que querías, y ya estamos aquí, así que abre los ojos-. Ingrid no podía hablar muy bien, acariciaba mi cabeza mientras la escuchaba sorber por la nariz. - Te juro que si no despiertas, me voy a molestar y mucho-. La oí sollozar.
- Aillen no seas rebelde ¿De acuerdo? Mira te traje un regalo ¿Te vas a ir sin verlo? -. Joel tomó mi brazo y coloca un objeto en mi mano que no lograba descifrar.
- Mate está muy pálida y su fiebre está muy alta. Ella nos va a dejar-. Los escuché a ambos llorar.
- ¿Ustedes que hacen aquí? Váyanse-. Patrick estaba gritando de nuevo.
- Y ¿Quién se cree que es usted?
- Yo, en ausencia de mi hija, soy el encargado de esta manada-. Anunciaba Patrick con soberbia.
- ¿Qué está diciendo?
- Lo que escuchó. Así que todos ustedes están despedidos. Ahora váyanse de aquí si no quieren que los mandé a encerrar por desacato a su superior. Desde ahora yo soy el encargado, es mi deber como padre.
- Sí, papá es el encargado de esta manada, ya que mi hermana-. La escuché llorar. - Ella podría morir.
- Pero no ha muerto todavía. Aquí ni usted ni su familia son bienvenidos-. Joel estaba enojado, su voz suenaba amenazadora.
- ¿Que no ve el estado en el que está? Dudo que ella sobreviva.
- ¿Por qué estás tan seguro de que ella morirá?-. Preguntó Ingrid con frialdad.
- Porque el mismo doctor lo dijo-. Contestó Patrick alterado
- Él no ha dado nada certero aún, ustedes le hicieron algo ¿Verdad? Para que estén tan seguros, eso debe ser.
-¿Qué le haría a mi propia hija? ¿Están locos?
- Papá, vámonos, esta gente no parece pensar bien, pero el tiempo nos dará la razón, en ausencia de mi hermana, tú como su padre debes hacerte cargo de sus obligaciones.
Los escuché saliendo de la habitación.
- ¿A dónde creen que van ustedes tres? Guardias llévense a estas personas y enciérrenlas en el calabozo. No los dejen salir hasta nueva orden-. Oí los pasos de los guardias. - Rueguen a la diosa que ella no se muera, porque de ser el caso, ustedes morirán también.
- No, ¿Cómo te atreves? ¿Somos la familia del Alpha de esta manada? Esperen cuando Aillen despierte, se arrepentirán. Haré que les corten el cuello.
Se los llevaron a los tres.
- Aillen te voy a aplicar una inyección, es la misma planta pero con una dosis más fuerte-. Ingrid me estaba inyectando
- Ojalá funcione mate, si no te juro que yo mismo mataré a esas personas.
Pasó un tiempo, me estoy sintiendo mejor. La cabeza no me duele mucho ahora y mi temperatura corporal parecía normalizarse.
Debido a la medicina, mi consciencia se desvanece.
- ¿Cómo está?-. Cahal había venido de nuevo.
- Ya parece mejorar, ya no tiene fiebre-. Contesto Ingrid, algo indiferente.
- Me alegro-. Cahal suspiró. - Traje, estás flores, las pondré aquí y me iré.
-Aillen-. Ingrid se tiró encima de mí. Estaba llorando. - Nos asustaste mucho, no lo vuelvas hacer.
- No, no lo volveré hacer-. Dije con la garganta seca y la voz ronca. Al parecer todos estaban aquí. -Me alegra verlos chicos
Todos vinieron corriendo hacia mi cama. Estaba feliz de tener gente que se preocupaba por mí.