Después del juicio, Patrick y sus hijos fueron llevados a la celda esperando la hora de su muerte, pero antes de eso fui a verlos.
- Abran la celda-. Ordené al guardia de turno.
- Si Alpha.
Entré y allí estaba Hana, encadenada de manos y pies, siempre fue una chica que cuidaba de su apariencia, podía imaginar cómo se sentía ante su situación actual. Mantuve cierta distancia hacia ella.
- Hermana ¿Cuando nos sacarán a Luis y a mi de aquí?-. Preguntó Hana preocupada.
- ¿Sacarlos? ¿Quien dijo que se salvarían?.
- Hermana, te contamos todo acerca de los planes de papá ¿Por qué dices eso ahora? Ese no fue nuestro trato.
- ¿De que trato estás hablando? No recuerdo a ver hecho uno contigo.
- Aillen no bromees así-. Ya no me llamaba hermana. - Quien decidió matarte fue papá no nosotros.
- Fuiste capaz de abandonar al hombre que te trató como una princesa con tal de salvar tu vida. Cómo dice alguien por allí; Hijo consentido es hijo perdido-. Dije con total indiferencia. -Tú no me ayudaste en nada, yo ya sabía lo que habían planeado. Existían ciertas cosas que ignoraba, pero ahora ya lo sé.
- ¿Que?-. Parecía que fue una sorpresa para ella lo que dije.
- Sabía todo, lo del vino adulterado, que infiltraban información y que querían quedarse con la manada, lo que ignoraba era que estaban confabulando con los cazadores y que quisieran matar a toda la manada.
- No puede ser ¿Como es que sabes eso? No mientas Aillen, no lo sabías, nosotros mismos te vimos cuando casi mueres-. Gritó desesperada
- ¿Cómo se lo del vino? Observé que todos los días lo mirabas con cuidado, desde que entraste deje de tomarlo, en su lugar ordené otro.
- Entonces ¿Cómo puedes explicar el porque el vino disminuía? Además yo te ví servirte de esa botella-. Estaba totalmente desesperada.
- Obviamente tenia que hacerlo para que creyeran que iba a morir, es cierto me viste sirviendome pero ¿Me viste tomarlo?.
Hana se había quedado sin palabras.
- Ahora ¿Cómo me enteré que estaban sacando información? Sencillo, ¿Te acuerdas que te dí a qué me guardarás unos papeles en mi habitación? Eran papeles falsos, eres demasiado estúpida para no darte cuenta de eso , sin embargo estaban demasiado bien hechos como para que alguien lo notará a la primera, a los días de haberte dado esos papeles ¿Sale alguien de la manada y entrega algo al sujeto que estuvo merodeando por el territorio desde ya días?. Entonces empecé a sumar puntos y ya.
- Maldita perra. Mi madre siempre decía que eras igual a esa asquerosa mujer, ahhhhhhhh-. Hana ya había perdido la cordura, quiso tratar de alcanzarme. - Debí matarte antes, cuando vivías en nuestra casa, siempre te odie, yo debería de estar en ese lugar, no tú.
Deje que se desahogará con una sarta de insultos ofensivos.
- Pensamos que te habías muerto cuando te exiliaron de la mandada, hicimos una fiesta jajajajajajaja-. Estaba fuera de si. - Estábamos tan felices, ya habían matado a la perra de tú madre y pensamos que habiamos logrado que te matarán -. Había locura en su mirada. -Si, mamá convenció a papá de matar a la perra esa. Jajajajajajaja pero a ti no pudo hacerte nada ese veneno, tenían que morir las dos, mamá estaba furiosa, pero papá le prometió que pronto se ocuparía de deshacerse de tí ¿Por qué simplemente no te mueres? Tienes que hacerlo para que yo pueda brillar.
- Me imagino eso te lo dijo tu madre-. Dije pensativa. - Bueno creo que tú y tu padre son parecidos, los dos son asesinos.
- ¿De que estas hablando? Tú estás viva así que eso no cuenta-. Dijo incrédula
- ¿Y quién dice que me refiero a mi?-. Pregunté sonriendo.
- ¿Que?
- ¿Recuerdas el medicamento que tenia en mi habitación? ¿El mismo que robaste para darle a tu madre?-. Al parecer ya habia entendido lo que quería decir
- ¿Tenía veneno? Entonces ¿Tú mataste a mi mamá?.
- ¿Eres estúpida? Esas medicinas no tenía nada de vitaminas ni nada de lo que tu madre necesitaba para curarse, en pocas palabras era lo mismo a que no le dieran nada, pero creíste lo que escuchaste y decidiste robarlo. Quien mató a su madre fuiste tú, robando algo que no era tuyo.
- Tú me engañaste, yo creí lo que dijiste malditaaaaa.
"¿Está chica no se cansaba de gritar?"
- ¿Mi cumpla? ¿Pedí que las robaras?-. Silencio. - Yo no asesine a tu madre, fuistes tú, ella tuvo su castigó por incitar a Patrick a matar a mi madre, me preguntó ¿Que pensaría tu padre y tu hermano si se enterarán?. Silencio . - Solo espera el día de tu muerte con paciencia y resignación, pide perdón a la diosa por ser una persona egoísta. Dentro de unas horas se acabará tu sufrimiento.
Silencio
- No te preocupes hermana muy pronto te reunirás con la asquerosa de tu madre-. Dije devolviendo las palabras que me había dicho.
- Noooooooooooo mamá, mamá, mamaaaaaaaaá-. Hana buscaba desesperada a su madre mientras lloraba desconsolada.
Salí de la celda.
- Vamos dónde está Patrick.
- Si, adelante.
Abrieron la puerta y habia un cuarto oscuro, enciendieron una vela.
- Hola Patrick ¿Te encuentras bien?-. Pregunté con sarcasmo.
Silencio
- Seré directa, quiero hacerte una pregunta ¿Tú mataste a mi madre?.
Silencio
- Bueno ya que no quieres hablar, tendré que usar métodos deplorables para que lo hagas-. Busque a Jack. - Jack ve a la celda de Hana Garret y que la azoten quince veces, asegúrate bañarla con agua fría primero.
- Entendido.
- Noooooooo-. La respiración de Patrick estaba alterada. - Hablaré, hablaré pero no golpees a Hana.
A pesar de que su hija lo habia traicionado, se preocupaba por ella.
"Que conmovedor"
- Habla entonces.
- Si, yo la asesiné.
Mordí mi labio inferior y pregunté con voz fría. - ¿Por qué?
Después de un rato de silencio comenzó a hablar.
- Yo había encontrado a Martha, pero no podía estar con ella porque ya estaba casado y tampoco podía divorciarme porque Aida ya estaba embarazada de tí-. Parecía que se había sumergido en sus recuerdos. - Martha no quería estar conmigo porque decía que no podía soportar ser la otra, entonces me dijo que podía deshacerme de ustedes, planeamos matarlas por medio de veneno. Cuando ambas murieran diríamos que fue por una mala labor de parto.
- ¿Que más?
- Pero solo Aida murió, tú quedaste viva, Martha estaba enojada, pero yo no podía simplemente matarte, tenía que ser cuidadoso, ella dijo que si tú estabas yo miraría de menos a nuestros hijos, que tenías que desaparecer, cada vez más me reclamaba.
Este hombre de alguna forma era manipulable y Martha lo sabía.
- Cada vez que te golpeaba ella parecía estar feliz, cada vez que Hana o Luis lo hacían ella parecía contenta, así que ya había encontrado la forma de que estuvieramos bien.
- ¿Por eso me golpearon? ¿Para que tú difunta esposa fuera feliz? Que hombre más patético resultaste ser.
- Debí matarte desde antes, Martha siempre tuvo razón, tú ibas a destruir nuestra familia.
- Si, debiste hacerlo, pero hay algo en lo que se equivocó-. Dije sin inmutarme por lo que había dicho, yo ya sabía que Patrick nunca me quiso. - Yo no arruiné a tu familia, fuiste tú, con tus propias manos lo hiciste, por tu avaricia, tu codicia y sobre todo tú egoísmo.
- Yo siempre quise lo mejor para mis hijos, lo mejor para mi familia pero ahora ¿Que nos espera? Una humillante muerte a manos de una perra malagradecida como tú. Te llenaste de rencor y nos odias. Ahora ya estarás feliz ¿Verdad?
- Yo no los odio ni les guardo rencor a pesar de que intentaron matarme dos veces-. Dije riéndome. - No estoy feliz de matarlos. Y a tu difunta mate ya la perdoné por lo que hizo.
- Mentira, tú nunca la ayudaste, la dejaste morir, si tú la hubieras ayudado ella estaría viva. Tú la mataste
- Estas equivocado Patrick. Yo no fui quien mató a tu mujer-. Dije con burla.
- ¿Que? ¿Que estás diciendo?-. Gritaba incrédulo.
- Así como lo escuchaste. Yo no fui quien mató a tu mujer, fue tu hija.
No lo pude soportar más y estalle a carcajadas.
- Todo fue planeado por mi. Los acepte en la manada con una segunda intención. Cuando Hana comenzó a trabajar como mi doncella personal, seguro te contó acerca de un medicamento que tenía en mi habitación, lo deje a propósito y tú le sugeriste robarlo-. Patrick estaba pálido. -Bueno ese medicamento no era nada, no contenía nada, era como no darle nada a Martha. Lo del veneno ya lo sabía-. Volví a reírme no lo podía evitar, tal vez también estaba perdiendo mi cordura. - Aunque no los hubieran encerrado, ella hubiera muerto igual.
-Tú, maldita asesina, te irás al infierno por lo que has hecho. Te voy a matar maldita perra, siempre te odie, nunca te consideré mi sangre-. Patrick decía palabras que por raro que parezca no me afectaba y me observaba lleno de hostilidad.
"Y pesar que yo deseé el cariño y el amor de este hombre"
Me rei ante mi propia estupidez.
- Gracias por hacer esto más fácil para mí-. Lo observé con desprecio. - A diferencia de ustedes, como ya te había dicho, los quería vivos, para que vieran en lo que se había convertido sus vidas, llena de lamentos y que me vieran a mi, que vieran lo feliz que soy, el respeto que represento.
- Entonces ¿Por qué acusarnos si no nos querías matar?-. Dijo con locura
- Porqué quería cortar esas lenguas con la que tanto me maldecian e insulataban a mi madre, esos brazos con los que me golpearon hasta hinchar mis mejillas y jalaron mi cabello al punto de casi arrancarlo y cortar esas piernas con las que me golpeaban hasta la muerte.
Patrick estaba aterrado ante lo que acababa de decir.
- Así que se agradecido con la manada por ahorrarte a tí y a tu familia vivir de la manera que yo quería. Adiós Patrick, pide perdón a la diosa y acepta tu destino.
Regresé al despacho y me sentí cansada.
- Falta poco para que se acabe esto Jack.
- Si Alpha. Pagarán por sus pecados. Ya está todo listo para la condena.
- ¿Puedo saber que hablaste con ellos?-. Preguntó Ingrid dudosa.
- Después, por ahora no quiero hablar.
- Está bien.
- Vamos a terminar con esto
Patrick estaba callado, se mostraba enfermo. Luis y Hana estaban haciendo un gran escándalo.
- Patrick Garret, Hana Garret y Luis Garret son condenados a muerte como pago por sus pecados hacia esta manada. La primera será la criminal Hana Garret, se le condena a muerte en la hoguera, Luis Garret a lapidación y Patrick Garret a guillotina, los tres serán castigas de manera distinta, de esta forma la manada desahogará un poco su furia.-. Terminó Joel.
"Al fin podré estar en paz."
Patrick miró a sus hijos morir uno a uno, cuando fue su turno, me miró a los ojos, había cierto dolor en ellos y antes de que la cuchilla cortará su cuello, me pidió perdón.
Pero ¿Por qué exactamente? Y ¿De que sirve ahora? Ya era demasiado tarde para fingir ser un padre para mí.
Las personas que una vez desee que me amarían y que mataron a mi madre, murieron. No sé si mamá me escuchará.
"Mamá ya pagaron por tu muerte ¿Todavía me quieres? ¿Estás orgullosa de mi a pesar de lo que acabo de hacer? ¿Me iré al cielo donde estas tú o me espera el infierno?"
A pesar de que no los quería matar, quería que sufrieran lo que yo sufrí, pero no tuve otra opción, era la orden de la manada y no podía ignorarla ya que sus vidas también estaban en juego.
Estaba frente a la tumba de mamá, sentía un nudo en la garganta, ella no me había abandonado, no me dejó porque quisiera, es más ni siquiera sabía que iba a morir. La mataron, la alejaron de mí. Toda mi vida me echaron en cara que mi propia madre me había abandonado, pero erau una mentira. Mis lágrimas caían unas tras otras, no podía evitarlo.
Mis amigos estaban atrás, no decían nada, solo me observaban.
- Mataron a mi madre-. Dije en un hilo de voz. - Ella no me abandonó.
No supe que expresión hicieron ya que yo estaba de espaldas, todos se acercaron, me abrazaron y lloraron conmigo. Mis amigos, mi familia, los únicos que están conmigo en las buenas y en las malas, estaba cansada de parecer fuerte, solo por esta vez quería llorar hasta donde me alcanzaran las lágrimas.