Una tarde, Valery y Helena tuvieron una discusión acalorada en la sala principal. "¿Dónde está mi collar, Helena?" exclamó Valery con furia en los ojos. Su voz resonaba con una mezcla de desesperación y enojo, reflejando el profundo dolor que sentía. "Lo guardé en la embarcación para mayor seguridad. No pensé que..." respondió Helena, tratando de mantener la calma, antes de ser interrumpida. "¿No pensaste? ¡Deberías haber pensado en todo! Ese collar era lo único que me quedaba de mi madre. ¿Por qué no te moriste tú en lugar de mi mamá? ¡Te odio, Helena! Eres mi mayor castigo de vida," gritó Valery con lágrimas de rabia. Su cuerpo temblaba mientras las palabras llenas de dolor salían de su boca, y el eco de sus gritos resonaba en las paredes de la sala. Alexios, que había estado escucha

