Capítulo 4-2

2936 Palabras

¿Y unas nalgadas? ¡Sí, por favor! Pero de alguna manera, todo a la vez, era como si hubiera probado alguna droga dura. El placer que me invadía era diferente a cualquier cosa que hubiese sentido antes. Mi piel cosquilleaba. Mi sexo se hinchó y literalmente goteaba. Mi clítoris palpitaba. Incluso mi culo, que jamás había tenido momentos sensuales, se contrajo y se sentía vacío. Me apretaron los pezones casi hasta el punto del dolor, y cuando Axon hizo algún tipo de movimiento como un remolino mágico, o presión sobre mi punto G, me corrí abajo. Mis músculos se tensaron, sostuve el aliento y luego grité. Al fin, al fin pude respirar, y me corrí por ello, pero solo un poco. La necesidad me recorrió. El deseo era tan potente que casi podía saborearlo. Era como si estuviera acalorada. —¿Qué

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR