Michael.* Sentía como todo dentro de mí gritaba, una y otra vez, mis manos estaban temblando y salían carcajadas sin poder evitarlo. Voy a matarlos, acabaré con todos, nadie va a quedar con vida, voy a un burlarme de sus cuerpos inertes y después de los enterrare en el bosque. Camine por los pasillos de la casa, tocando las paredes, pueden estar llenos de sangre. Escondí mi sonrisa al llegar a la puerta de la casa, mirando a Zed, André y Henrry. Estos al verme son cayeron. - Chicos - Dije inclinando mi cabeza a un lado. André iba a venir a mí pero Zed lo perdió del brazo, así mismo Henrry se quedó solo mirándome. - ¿Qué pasa ?, ¿No quieren venir a jugar conmigo? - Pregunté dejando ver el machete. Los tres se quedarán paralizados, eso me dio ventaja para ir detrás de ellos. Hen

