Narrador. — Jackson. — Mucha gente se encontraba en el funeral de Marck Miller, quien a su corta edad había logrado hacer muchos amigos y conocer demasiadas personas. Jackson se encontraba a lado del ataúd de su hermano, el cual estaba cerrado, lo habían preferido así debido al gran daño que había recibido su cuerpo. Nadie se acerca a al pequeño, quien al enterarse de la noticia no pudo evitar sentirse vacío, como si lo poco que importaba terminará siendo nada. Un par de chicos se acercaron al ataúd, solo intentando saciar la curiosidad, Marck no les agradaba, pero aún así, querían estar ahí. — Se murió. — Dijo uno de ellos logrando que Jackson apretara la mandíbula, no quería, odiaba que le recordaran lo que sabía ya. — Dicen que quedó hecho un asco, por ello el ataúd está cerrado. Q

