Michael.* Sentía náuseas, mi cabeza daba punzadas fuertes, la verdad es que duele bastante. Mis ojos empezaron a abrirse poco a poco, estaban que logré ver qué estoy atado y sentado en el suelo. Observe a mi lado, dándome cuenta que André y Zed están atados juntos. Mire a todos lados, hasta que encontré a Henrry, atado y apartado de todos. - Ya era hora. - Dijo una voz femenina. Fijé mi visita al frente, topandome con esa mujer que fue a nuestra casa, sabía que no era buena, maldición. Me sorprendí al ver como mantiene a Zack cerca de ella, está en el sofá en lo que él en el suelo, mirando hacía abajo. - Demonios Zack. - Dije apretando la mandíbula al darme cuenta de todas sus heridas. La chica soltó una carcajada poniéndose de pie, se colocó a su lado y le miró un momento. - Es

