CAPÍTULO DOCE Se estaba haciendo de noche para cuando Trudy comenzó su camino de regreso al dormitorio. No había estudiado nada en la biblioteca, pero ese realmente no había sido el motivo por el cual había decidido ir para allá. Estaba orgullosa de sí misma por lo que había hecho. Había pasado un tiempo mirando una selección de libros recién adquiridos en un estante. Luego se había sentado a ojear unos apuntes. Y ahora le daba risa que haber realizado esas pequeñas tareas la estaba haciendo sentirse orgullosa. Ella sabía que eso era una buena señal. En este momento, Trudy se estaba sintiendo un poco mejor consigo misma. Esta pequeña salida había sido idea de su consejero. Un viaje nocturno a la biblioteca sería una forma de ponerse a prueba y tratar de vencer sus miedos. —Un pasito

