-¡Josh, hablemos un minuto! -Escuchamos una voz llena de autoridad. Me giré inmediatamente, un hombre de mediana edad, con el cabello totalmente blancoso, de aspecto imponente y al parecer malhumorado, era dueño de aquella voz. -¡Padre! -Dijo Josh sorprendido, pero al instante retomó su actitud. -Quiero presentarte... -El hombre lo jaló, interrumpiéndolo y alejándolo un par de metros de mí; aun así escuchaba la conversación. -¿Qué significa eso Josh? -Había apuntado hacia mí con evidente molestia, yo era el "eso". -¡Mi acompañante padre! -Le habló firme, era la primera vez que veía a Josh con aquella expresión, alterado e iracundo. -¿Cómo que tu acompañante? ¡Josh, tu prometida viene con nosotros! -¿Qué dijo? ¿Prometida? -Fue un error que te trajera querida - una voz de mujer, me hizo

