Se acercaba mi parto, por lo tanto Jerónimo y yo empezamos hablar sobre quienes serían los padrinos de la niña, él desde que comenzó el embarazo me dijo que si era una hembra él escogería la madrina y le pondría el nombre, si era un varón seria yo la que decidiría. Como resulto ser una niña él escogió de madrina a una compañera de trabajo de él, se llama Migceli Lozada es una señora casada con una hija, yo no lo conocía aún, no sabía quién era, pero él me dijo que era una de sus mejores amigas cuando estuvo en un colegio en Colon trabajando, y que él deseaba tenerla a ella como madrina y fue quien lo ayudo a escoger los nombres para la niña y que seguro a mí me iba a gustar, la niña se llamaría: Julieta Antonella. La verdad estaba bonito el nombre me gustó, así que nuestra hija se llama

