Mientras pasaban las semanas y junto con ellas el crecimiento de mi pancita, iba tomando las vitaminas diarias para el crecimiento de mi bebé, me sentía súper bien, no tenía nauseas, ni vómitos, en realidad solo me daba sueño constante, y mucha hambre, de resto llevaba un embarazo normal, pero si se me empezó a notar muy rápido porque me salió rápido la barriga, ya los pantalones no me cerraban bien, y toda mi ropa era no apta para embarazos, tenía que cambiar mi forma de vestir, además tuve que cambiar los tacones que me encantaban por botas deportivas, para no colocar en peligro el bienestar de mi hijo. Pero de repente ocurre algo extraño, a Jerónimo le llega un citatorio de la prefectura, resulta que la profesora Desiree lo demandó, debido a que a ella le llevaron comentarios estudian

