Capítulo 18 No podía estar tranquila, sentía la necesidad de ir tras Portia, había pasado mucho rato esa tarde aguantándome las ganas, tenerla cerca para mi representaba una tentación y en ese punto ya no podía negar lo enamorada que estaba de esa chica. -Ya vuelvo – le dije a mi amiga, mientras me levantaba del asiento. Ángela me miro con tristeza, sabiendo exactamente hacia donde iría ahora, pero yo simplemente no podía más, necesitaba estar a solas con Portia. Escuché sonidos que provenían desde el pasillo, era ella, saliendo del baño de invitados, me detuve de pie a unos cuantos metros, ella tomo la misma acción, mirándome con profundidad. -¿Estas bien? – le pregunte. -Lo estoy – me respondió

