Capítulo 8 -¡¡SEREN!! Tape completamente mi rostro con la sabana, al escuchar aquel grito de mi hermano Mikkel, sabía perfectamente de que se trataba. -¡Te comiste mi nutella! – me acusó, entrando de golpe a mi habitación. -¡Claro que no! – mentí-, fue Jane, yo misma la vi. Espere a que mi hermano saliera de la habitación para poderme reír a carcajadas, me gustaba hacerles ese tipo de broma y ver en primera plata como reaccionaban. Me levante rápidamente de la cama para escuchar como discutían. -¡¡JANE!! -¡¿Qué te pasa idiota?! ¡cuando entres a mi cuarto debes tocar! – le exigió. -¡Te comiste mi nutella! Ese era el buen Mikkel, iba por la vida acusando a todos de haberse comido su nutella

