Capítulo 30 Desde hace un momento que habíamos citado a nuestros padres para plantearles lo que teníamos pensando hacer, el paso tan importante que pretendíamos dar en nuestra relación, estábamos todos reunidos en la sala de estar de mi casa y ninguno atinaba palabra alguna sobre lo que habíamos mi novia y yo dicho, eso era aún peor que hablar. -Me parece una locura – se animó mi madre, siendo la primera en dar su opinión. La verdad no esperaba otra cosa de ella, a pesar de no oponerse totalmente a mi relación con Portia siempre se notaba incomoda con estos temas, y en cada cosa que podía daba su punto de vista negativo, como era lo lógico. -Yo entiendo que están muy enamoradas, que son jóvenes y quieren

