Hot

1149 Palabras

Se acercó tanto que su pecho rozó mis nudillos. Su mano, grande, rodeó mi cintura, apretándome contra él con una posesividad que me arrancó un gemido ahogado. Al contacto, sentí cómo su virilidad, esa que hace unos minutos me había aterrorizado, se agrandaba y se movía contra mi vientre. Era una sensación abrumadora; su dureza reclamando mi suavidad. —No me temas, enana —murmuró, inclinándose tanto que su aliento cálido me acarició el oído—. Solo quiero lavarte el rastro de ayer. Quiero que huelas a mí, y solo a mí. Para mirarlo, tenía que alzar la mirada hasta que me dolía el cuello, estirándome como si buscara el sol. Su mano agarró la mía, envolviendo mis dedos pequeños en su palma masiva, y me llevó hacia la ducha de lluvia. Abrió el grifo y el agua caliente empezó a caer, creando un

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR