Dereck observó con una sonrisa el rostro de Serena, de verdad ella no podía creer lo que estaba viendo, Adrien no tenía idea de cómo ser romántico y en su intento por redimirse era un tanto extremista. —Parece que ahora tendremos un ogro empalagoso— Bufó Dereck, su amigo no solía ser cursi o romántico e inconscientemente eso era justo lo que estaba siendo. Esa mañana Adrien se había levantado, contactó a la floristería mas grande y ordenó que llevaran aquellos arreglos, Adrien no creyó que un solo ramo bastara, pensó que era poco para disculparse, así que ordeno un ciento. El rostro de Serena se tornó rojo, aquello era un tanto bochornoso, pero agradecía que Adrien se hubiera tomado la molestia de comprarle rosas. Después de enviar a uno de los asistentes a conseguir un jarrón para el r

