En todos los años que James lleva como padre jamás se habría imaginado estar en la situación en la que está envuelto en estos momentos, en realidad la mayoría de madres y padres siempre esperan que nada malo le suceda a sus hijos, por esa razón cuando hay ciertas situaciones reaccionan de forma desesperada. James no es diferente, está viendo como a su hijo le inyectan algunas cosas que él desconoce por completo ya que es una persona bastante deficiente en el área de la medicina. Cuando terminan decide acercarse hacia Ethan, le hace cariño en el cabello mientras que intenta no llorar al ver lo que ha causado: sabe perfectamente que esto es su culpa y se cuestiona demasiado el hecho de no saber algo tan básico de su hijo menor, “¿La mayoría de los padres serán así?” aquella pregunta no sale de su cabeza.
—¿Mami? —La voz del pequeño de casi seis años atrae la atención de su padre. —Quielo a mi mami. —Ethan quiere llorar, cualquier persona que lo escuche podría deducir fácilmente con solo verle los ojos. — ¿En dónde está mi mami?
—Está en camino. Mientras llega debes descansar, ¿Está bien?
…
Hani después de haber recibido tanto los mensajes como la llamada de su esposo no tarda en reaccionar ya que en tan solo algunos segundos ya se encuentra en el auto junto con Thomas y Yvan, listos para dirigirse hacia el hospital en donde Ethan se encuentra. Sin embargo, al estar tan nerviosa por el estado en el que su hijo se debe encontrar no puede evitar sentirse mal al punto de que su nariz sangre, dejando así bastante preocupados a sus dos amigos.
—No puedes conducir, podríamos chocar contra otro auto. —Le dice Yvan quien es el que esta menor nervioso. —No le subas la cabeza Thomas, Hani debe tener la mirada en el suelo.
—Estoy bien Thomas, ya puedes dejarlo.
—No estás bien. No es ni medio normal que tu nariz sangre cada tantas horas, ahora por esto provocamos una más.
—Solo quiero que nos vayamos.
—No puedes conducir en este estado. Yvan, ¿puedes hacerlo tú? yo me ire en el asiento detrás con Hani para estar pendiente de su estado.
—No tengo problema.
—James es un idiota, una mierda. —Dice enojada Hani mientras se ponen en camino hacia el hospital.
—Un inservible, te faltó. —Le sigue el juego Yvan.
—Bueno para nada. —Agrega Thomas.
—También es un mal padre, ¿Verdad, T?
—Y un mal esposo.
—¿Pueden cerrar la boca? ¿Cómo es posible que James no tenga conocimiento de algo tan importante en la vida de su hijo? Es que, con solo pensarlo me dan ganas de darle un golpe. ¿Ustedes pueden llegar a entenderlo? porque yo no.
Thomas junto con Yvan se sorprenden bastante al escucharla decir palabras que normalmente Hani no es de decir demasiadas palabrotas e incluso para ambos es algo casi nuevo, no tanto para Thomas quien es la persona más cercana a la mujer. Aun así, viéndola en ese estado quieren saber qué le dirá a James cuando estén frente a frente.
—¿Nombre del paciente?
—Ethan Walker. —Responde Thomas al ver que Hani está demasiado nerviosa.
—Tercer piso, habitación 215. —Ambos adultos agradecen a la mujer para irse casi corriendo hasta llegar a la habitación que le indicaron, Hani cuando ve el número de la puerta no duda entrar llamando así la atención de James quien es el que está dentro de esta. El hombre se levanta rápidamente de donde está sentado, mira a su esposa que se ve bastante enojada por la situación. Cuando James trata de disculparse ella simplemente lo ignora para ir con su hijo, y verificar que se encuentre bien.
—Hani, yo… —Este trata de acercarse un poco pero Thomas se posiciona enfrente de este impidiendo el paso. —Quiero hablar con mi esposa.
—Cierra la boca James. —Las palabras provenientes de Hani aunque no hayan sido del todo ofensivas le duelen bastante.
—Hani, por favor escúchame. Yo no sabía que Ethan es alérgico a los camarones.
—James, eres su padre. ¿Cómo no lo sabrías después de lo que pasó cuando era un bebé? —A simple vista se puede notar la confusión en la mirada del hombre causando así que el enojo en su esposa crezca aún más. —Será mejor que te vayas de aquí una buena vez, no quiero verte cerca de mi hijo ¿entiendes?
—Hani, también estoy preocupado por Ethan. Estuve asustado desde el momento en el que vi como se estaba poniendo gracias a mi error.
—Ahora eres su padre, ¿Te acuerdas cómo descubrí las alergias de Ethan? ¿puedes recordar al menos cuánto tiempo estuvo hospitalizado por esa alergia? —James no le responde nada. —No lo sabes, incluso Thomas puede decírtelo. ¿Al menos sabes cuando es su cumpleaños?
—No, no lo sé.
—Y te haces llamar su padre en estos momentos.
—Hani, amor, perdóname.
—Por favor, vete.
—Fue un accidente.
—¿Ethan te menciono que no lo dejo comer mariscos?
—Me lo mencionó.
—¿No se te ocurrió que habría una razón para ello? no te preocupas por nadie que no seas tu.
—Mierda Hani, eso ya lo sé. Muchas veces me lo han dicho, estoy tratando de remendar las cosas con mis hijos, enserio que lo estoy intentando.
—¿Quieres remendar las cosas? ¿Cómo puedo confiar en tus palabras cuando a lo largo de los años me has engañado de todas las formas posibles? —James baja su cabeza arrepentido de todo, Hani al verlo no puede evitar pensar que fue muy dura con el. —Si quieres hacerlo empieza a tratarlos como lo que son, tus hijos y no como un parásito. El cumpleaños de Ethan será en unos días, puedes ir a la casa de Yvan que es en donde lo celebraremos, pero, si no vas no quiero escuchar ninguna excusa que venga de tu persona. Ahora, por favor, vete de aquí. Ethan estará bien sin ti. —James no se mueve de donde esta, por una segunda vez trata de acercarse a Hani, pero, al igual que anteriormente Thomas se interpone
—Vete Walker, no quiero llamar a los guardias para que ellos te saquen de aquí.
Ya no hay nada más de que hablar por lo que decide irse en silencio y tratar de no hacer una escena al ver como Thomas deja una silla al lado de Hani para poder pasar su mano por la cintura para que esta posicione su cabeza en su hombro. Cuando sale de la habitación lo primero que ve es a Yvan, el padrino de su hijo menor.
—Tenía la esperanza de que ya te habrías ido para no poder ver tu cara.
—Que mala para ti entonces.
—Veté.
James se va del lugar hasta llegar a su auto en donde se da el lujo de poder enojarse consigo mismo ya que solo tenía un trabajo que era cuidar de Ethan y así mientras tanto poder conocerlo al menos un poco, pero, al parecer el mundo está en su contra totalmente. Agarra su celular, lo desbloquea y entra a sus contactos buscando uno el cual no ha marcado desde hace algunos años, espera que la persona dueña del número no lo haya cambiado por otro aunque lo duda bastante porque este siempre le dijo “Nunca te dejare solo, pero eso no me impide enojarme por tus acciones”
Cuando lo encuentra suspira para poder prepararse mentalmente.
Llamada.
—Sabes, pensé que nunca me volverías a llamar después de nuestra última charla.
Perdón.
—No te disculpes, lo pude superar hace bastante. ¿Me harás caso por fin?
Si.
—Entonces ven a mi casa, tenemos mucho de qué hablar.
…
—Sigo sin entender la razón por la que hayas invitado a James al cumpleaños de Ethan.
—¿Qué otra cosa podía hacer?
—Yvan tiene razón, no creo que haya sido correcto Hani. Imagínate la cara de decepción que tendrá Ethan al ver que su padre no llegará.
—Esa es una de las razones por la cual lo invite. —Ambos hombres se quedan confundidos. — ¿Ustedes creen que James irá? Claro que no lo hará, además Ethan no tiene porque enterarse así le dolerá menos.
—¿Y qué sucede si llega? —Hani mira a Thomas. —¿Volverás con él porque se empezó a preocupar por sus hijos?
—Algo que debió de hacer desde el principio, te falto agregar eso T.
—No te preocupes Thomas, no volveré con el. Pero, Ethan es solo un niño, quiere ver y estar con su padre y es algo que yo nunca le podría prohibir. En cambio, Hunter no lo quiere verlo e incluso no le gusta que lo mencione.
—¿Por qué siento que lo haces para que James no se sienta tan solo?
—Les mentiría si les dijera que no es una de las razones, no me gustaría verlo tan mal ya que después de todo es el padre de mis hijos. Nunca podría desearle algo malo, y estar solo se siente bastante feo.
—A él no le importó hacerles daño.
—Yvan, yo no soy James.
—Me estresas cuando eres demasiado considerada con una persona que te hizo daño.
—¿Mami? —Ethan abre sus ojos lentamente para ver a su madre.
—Acá estoy Ethan.
—¿No te ilas?
—No me iré de tu lado, ahora sigue durmiendo para que te mejores y podamos volver a casa.
—Pelo no tengo sueño.
—¿Quieres ver una película? Tengo mi laptop en el auto. —El menor mira a Thomas y le da una sonrisa.
—Si quielo.
—Iré por ella, no me tardo nada.