En el mismo instante en el que Hani recupera la conciencia dolores inimaginables en sus huesos empiezan a parecer, se siente débil y con suerte puede respirar sin sentir un dolor en el pecho. La mujer sabe que aquellos síntomas no son muy normales, en realidad cuando aparecen es porque debes estar bastante grave en tu enfermedad y eso ya dice bastante. Cuando "logran" estabilizar su condición se queda mirando a su esposo que se encuentra durmiendo, después pasa su mirada hacia su mejor amigo que está a su lado dándole la mano en forma de apoyo como siempre. Quiere hablarle a Thomas pero nada sale de su boca, en esa situación emitir un sonido que no suene como un quejido parece demasiado lejano, con un gran esfuerzo mueve un poco sus dedos logrando que el hombre la mire. Ambos adultos se q

