Narrado por Érica. Que hermosa sensacion, hay tanta tranquilidad. No sé si mis ojos están cerrados o no. Pero siento que estoy en un ambiente cálido que me abraza para ya no tener que descifrar mis sentimientos y tampoco controlarlos. Hacese cuanto estar en calma. Tantas desgracias que tuve que soportar. Mi papá y mi hermano me agarraban la mano, me daban toda la energía y el apoyo, pero aun así me sentía miserable. La persona que mas amaba estaba enterrada. Solo le pedía a cualquier dios que me de paz por un tiempo, que mi cuerpo tenga de nuevas energías para enfrentar de nuevo los obstáculos, estos tampoco eran fáciles ya que siempre estaba en juego mí y la de mi... ¡BEBÉ! Lucho para tratar de entender que paso, pero eso hace que la paz se empiece a romper. De repente abro los ojos

