Yo nunca nunca... Nunca dejaría de intentar enmendar mi vida, ¿O sí? H A N N A H B E N S O N : Miró el techo, liso y blanco mientras me encontraba recostada en mi cama, me sentía con el cuerpo demasiado pesado, estaba más que cansada. No me había levantado casi en los últimos días, por lo cual mi cuerpo cada que daba un pequeño movimiento terminaba por tronar o doler. Noche vieja. Sabía perfectamente que mis padres querrían que hoy saliera de aquella cama en la cual me había mantenido encerrada, protegida y cubierta por mi cobertor color lila. Mire hacía el techo, intentando que los pensamientos salieran de mi cabeza. Juego con el borde del cobertor y suelto un suspiro. Había creído que cuando creciera sería una persona fuerte, lejana de cualquier sentimiento de cul

