Sigo caminando por el pasillo de un lado a otro, sin alejarme mucho de la habitación que nos habían asignado, tenía miedo de alejarme mucho y de que algo malo sucediera. El estar caminando de una esquina a la otra de aquel pasillo y estar sumida en mis pensamientos, hace que ignore a la persona con quien he chocado. —Lo siento. Me disculpo de inmediato, puesto a que había sido yo quien estaba despistada y no sé fijó por dónde caminaba. —Fíjate por dónde caminas. Miro a la persona con la que he chocado y me enfurece su tono de voz. —Me he disculpado. —No es lo que me interesa, fíjate por dónde caminas. Estaba a punto de responderle, pero el hombre que estaba con él se me adelanta. —Controla tu vocabulario. —Eso, controla tu vocabulario muchachón. —¿Otra vez usted? —Sí, otra vez

