Narra Karim — ¡Maldita sea! ¡Mil veces maldita sea! —Decenas de botellas de vidrio cayeron al suelo ante mi arrebato de ira, estaba molesto, y me sentía débil al dejarme embaucar de esa manera con el chantaje del abuelo—Las cosas nunca salen como uno planea, pero suponía que no tenían que doler tanto... Me deje caer en el suelo, a lado mío cientos de trozos de vidrio me hicieron compañía, no tenía el valor de ir a verla. ¿Con que cara me plantaría? Acababa de comprometerme no públicamente con su prima pero aquel matrimonio era un hecho, claro, si no hacía nada al respecto, lo más doloroso de todo era que tendría que tomar un avión con destino a Dubái con ella como compañera, era como si la llevara a la tortura. Jamás me vi involucrado en un matrimonio polígamo, sabia poco de aquel mun

