—Pasen, el doctor Lorraine las está esperando. ¿Quieren un café, un té o algo de beber? — preguntó la secretaria y las dos chicas negaron a la vez sin detenerse, caminando juntas hasta la puerta acristalada de la oficina del dueño de la clínica. Marius se había encargado de poner el corriente a Mathew de todo lo que él había investigado Brigitte, y ambos coincidían en que aquello era muy extraño. — Bienvenidas chicas — a pesar de ser cordial en ese momento para Marius era algo incómodo que Eloise estuviera allí, aun así sí a Noelia no le importaba a él tampoco lo haría. Pero lo que no le pasó desapercibida fue la forma en que su amigo se tensó al ver llegar a la chica como si le incomodara su presencia, aquello le resultó extraño porque pocas personas lograban provocar algún tipo de reac

