Dejé de mirar a Hades, luego miré a Adam, este se fue a la habitación ya que tenía sueño, ahora tenía que lograr que Hades se vaya. Cuando giré la cabeza, lo vi: su sonrisa pérfida, sus ojos vacíos que irradiaban control y autoridad. Se plantó frente a mí como si la casa fuese suya. Mi cuerpo se tensó, pero traté de mantener la calma. ⸻June ⸻su voz ronca llenó la habitación. ⸻Has estado escondida de mí durante mucho tiempo. Eso no es lo que acordamos. Quería hablar, protestar, pero sabía que con Hades no había espacio para el desafío. Él no era un hombre; era un dios antiguo, con una paciencia infinita y una crueldad que había aprendido a temer. Sentí cómo el ambiente cambiaba de inmediato. En un abrir y cerrar de ojos, el tiempo alrededor se congeló. Los ruidos de la casa, los crujidos

