CLARE LEBLANC Podía sentir el mundo girando a mi alrededor. Mis manos temblaban sobre el volante mientras conducía de regreso a casa. Claro que debería haber previsto que algo así sucedería, con todo el maldito estrés y drama con George y Alexis. Pero estar embarazada... Ese pequeño detalle daba vuelta mi vida de una manera que no estaba preparada para enfrentar. Me dejé caer en el sofá de la sala tan pronto como llegué a casa, mirando al techo como si fuera a darme una respuesta a todos mis problemas. ¿Cómo le iba a contar esto a Alexis? Peor aún, ¿cómo iba a lidiar con George? Estaba más fuera de control que nunca, actuando como si yo le perteneciera, como si no hubiéramos pasado por todo lo que pasamos. Y ahora... ¿un bebé? Solo quería gritar. — Clare, ¿estás bien? — Vanessa apareció

