20 Ella se odiaba por eso, pero no podía detenerse. La sensación de su boca contra la suya, de su lengua mientras tocaba sus dientes, era demasiado. Addy salió de su bolsa de dormir y Jack se estiró para tocar sus shorts. Él se los quitó con facilidad. Cuando Addy se estiró para quitarse su ropa interior, él agarró sus muñecas y la detuvo. Jack la empujó contra el delgado material de la tienda, agarró sus tobillos y abrió sus piernas. Mientras se acercaba hacia ella, su mano todavía en sus tobillos, ella gimió. En nada más que sus bragas, las cuales estaban empapándose, ella comenzó a ser invadida por escalofríos que recorrían su cuerpo y sus pezones se endurecieron más. Jack atacó su cuello y comenzó a bajar con su lengua por su clavícula. Mientras bajaba, ella sacó su pecho, desesp

